There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
miércoles, 26 de octubre de 2016
martes, 25 de octubre de 2016
jueves, 20 de octubre de 2016
Van Halen. Women In Love
Tras una involuntaria sobre-exposición al mundo indie, más bien ha sido una abrasión, lo primero que he hecho cuando he llegado a casa ha sido poner a Van Halen a toda pastilla. Esto ha quedado muy popuhead pero es lo que hay. No hay más donde rascar. Van Halen es una de esas bandas que siempre es bienvenida en mi casa. Y más en estos tiempos oscuros que se avecinan, menos luz, más confusión, el indie tratando de reinar... Estos jamás serán portada del RockDeluxe. Un honor, ja,ja. Cada día cambia mi álbum favorito de una las bandas que más se escucha en mi casa. El debut es tremendo, 1984 es una sucesión de singles, Women And Children First tiene temas apoteósicos, Fair Warning es el tapado, Diver Down es la diversión elevada a la máxima potencia... El segundo siempre está en lo más alto de mi ranking personal. Y sin olvidar ese excitante regreso con A Different Kind Of Truth.
Ahí va Women In Love, esos coros antológicos y nunca lo suficientemente reivindicados de Michael Anthony, la cachonda voz de David Lee Roth, el empaque de Alex a las baquetas y las diabluras de Eddie a las seis cuerdas... Me vuelve loco ese inicio...
jueves, 13 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
viernes, 30 de septiembre de 2016
Back To Vinyl
Diez años después de trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no voy a mencionar vuelvo al redil. Esto no habla especialmente bien de mi ambición profesional. Pero mentiría si dijese que no estoy contento. Las circunstancias me han favorecido, tengo un buen horario y trabajo en una sección que me gusta. Mi espalda lo esta sufriendo pero doy gracias a que estoy en una forma física envidiable.
Los últimos dos años los he pasado en librería y tampoco me quejo, de hecho si me preguntan esa sin duda, sería mi segunda opción, miento la tercera, la primera sería no trabajar y bajar en albornoz al buzón de casa a recoger el sobre con la pasta porque el Gobierno está haciendo un experimento sociológico para ver si una persona puede estar pongamos diez años seguidos sin trabajar y cobrando el sueldo pero sin pegar un palo al agua. Luego escribiría un libro para contar, que si, que de hecho se vive de traca así. Que no te pido que me lo mejores, igualamelo.
En fin que la primera toma de contacto con la sección tras tantos años alejado de su venta (que no de su compra) ha sido positiva. No corren buenos tiempos para la industria discográfica pero aunque parezca mentira los ha habido peores. Hoy en día casi todo quisqui tiene el puto Spotify (ojalá David Lowery les gane la batalla que les ha planteado) y se compran muchas menos novedades. A cambio sigue bastante fuerte la serie media y ha vuelto el vinilo. No se si con tanta fuerza como algunos se empeñan en señalar pero su presencia es destacable. Queda guay decir que compras vinilo y para mi sorpresa se vende mucho más de lo que pensaba. Porque no están especialmente baratos.
Desde hace tiempo creo que a la industria discográfica le queda poco tiempo hasta verse reducida a un asunto menor. Mi percepción es que se trata de una cuestión generacional. Los que nacimos en los setenta y ochenta y de ahí hacia atrás estamos acostumbrados al formato físico, cd o vinilo, pero los que nacieron en los noventa y sobre todo en la década de 2000 no han convivido con esta historia y su forma de consumir es diferente. Todo está en el móvil. Desconozco hasta cuando aguantará el sector. Me conformo con diez años pero no lo veo nada claro. Mientras a disfrutar.
viernes, 23 de septiembre de 2016
The Afghan Whigs. Black Love
Siempre me parecieron una banda diferente, inclasificable, una rara avis de esas que no encajan en ninguna escena por mucho que al principio les metiesen en el saco grunge. Lo tenían todo para lograr más éxito del que obtuvieron. En Popular 1 les señalaban junto a Fun Lovin´Criminals y Urge Overkill como el trío con más clase del momento. A mediados de los noventa se incrustaron en mi casa y se quedaron para siempre. Recuerdo leer en el Popu imbatibles entrevistas con Greg Dulli, un tipo la mar de interesante, con un punto de fuga indudable pero con una habilidad innata para componer canciones aplastantes.
El 8 de marzo de 1996 publicaron Black Love uno de mis discos favoritos de todos los tiempos. Y no es una exageración. El comienzo es perfecto, de esos que das al play de nuevo sin remisión ni escapatoria. Tonight, tonight I say to everyone who loves me, stick it to my enemies tonight then I dissapear... canta de forma dramática Greg Dulli en Crime Scene Part One... Ese tono desesperado va a estar presente en todo el álbum y hace que no puedas dejar de prestar atención a cada canción y te preocupes de lo que te cuenta este sujeto. Así me sucedió desde el comienzo. Las letras son una parte fundamental en esta obra. Lo maravilloso es que están acompañadas de una música que transmite lo mismo pero elevado al cubo. La instrumentación me sigue fascinando veinte años después. Y sigo sin saber cómo describirlo. Simplemente hay que escucharlo y perderse en él una vez más. Repito, tenían canciones a borbotones y estilo para exportar, sin que me recordasen a nadie. Un caso similar a Screaming Trees sin que su música conexión entre sí. Curiosamente muchos años después Greg Dulli y Mark Lanegan juntaron sus caminos en The Gutter Twins. Esa es otra historia.
Escuchar Black Love sigue siendo una experiencia intensa. Por encima de la temática conceptual que tiene su miga está una música evocadora, pasional, llena de recovecos que descubres en sucesivas escuchas. Me alucina como suena el bajo en este disco con momentos esplendorosos en Blame Etc o Going To Town, es imposible no derretirse ante algo tan majestuoso como Step into the light, las guitarras pueden sonar poderosas y con toque funky por igual, siempre perfectas. Un puto diez para Rick McCollum. La aparición del violoncello de Barbara Hunter en Night By Candelight, Going To Town o Faded suma hasta el infinito. Los arrebatos vocales de Dulli son de verdad. Además sin atender a ni un puto canon establecido. Mi favorito acontece en Summer Kiss, con ese pequeño increscendo inicial hasta que Dulli salta todo por los aires con ese Did you feel the breeze? My love, Summer´s kiss is over baby, over.... Me vuelve loco. Es imposible terminar un álbum mejor que con Faded. Pura elegancia.
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