Y sigo con Solomon Burke. Hasta que mi hermana me regalo en 2002 Don´t give up on me ni puta idea de quien era este señor. Al parecer no era el único. En la película The Blues Brothers utilizaban la canción Everybody needs somebody to love compuesta por Burke y en los créditos ni siquiera lo mencionan porque el productor pensaba que Solomon había fallecido. Menudo gañan. Lo que hacen algunos por no pagar derechos.El caso es que cuando un disco te impacta de tal forma a como lo hizo Don´t give up on me te lanzas a buscar mas material del musico en cuestion. En aquella epoca no tenia Internet. La discográfica de este hombre no estaba a un simple clic de raton. Pero un colega me grabo un directo y otro Proud Mary: The Bell Sessions. Aquí me detengo. Esa copia que me grabo un colega con la caratula fotocopiada en color se la regale a otro amigo porque me pille el original por 7 euros por ebay.
Este disco supuso el mayor éxito de Burke gracias a la versión de Proud Mary de la Creedence tema con el que también triunfaría años después Tina Turner. Pero lo mejor es leer lo que el propio John Fogerty opina: The first time I heard Solomon Burke sing Proud Mary I was plain amazed. 2000 miles away this man had crawled right up inside my heart to learn what Proud Mary was all about. Sure it´s great when someone sings your song- but when he understans it, you listen like it was the first time.
El álbum es mucho más que una apabullante apropiación del un clásico ajeno. Consta de diez temas y siete bonus tracks. Tres están firmados por Burke: How big a fool (can a fool be), I´m gonna stay right there y The generation of revelations. Los tres apoteósicos. Para moverte como un poseso. Igual que las covers de In the Guetto y The Mighty Quinn de Dylan. También están los clásicos These arms of mine (Otis Redding) y Change is gonna come (Sam Cooke). Sorprenden menos pero también muy buenas.
Grabado en los míticos estudios Muscle Shoals en Alabama entre 1969 y 1970 este es otro de esos discos imprescindibles de un hombre al que hay que reivindicar porque su legado le sitúa entre los más grandes del soul sin nada que envidiar a los más conocidos y también buenísimos James Brown, Al Green, Marvin Gaye, Otis Redding o Sam Cooke. Solomon Burke the legendary king of Rock & Soul.
Por muchas reseñas que se hayan escrito sobre este disco siempre me parecerán pocas. En el blog
Algunas obras marcan tendencia. Se instalan en el imaginario colectivo e inevitablemente surgen los imitadores. Se ponen de moda y proliferan otras que en muchos casos se alejan del original tanto que acaban por desvirtuarlo. La industria absorve la idea, la tritura, centrifugado y listo, salen imitadores por doquier. En el rock´n roll ha sucedido a menudo. Por ejemplo de la estela grunge salieron grupos como Creed o Days of The New.

La primera escena de American Gangster es de esas que te atrapa, hace que te agarres bien a la butaca y te prepares para pasar un sugerente viaje por el Harlem de finales de los sesenta. En uno de sus callejones se ve a un hombre de origen hispano sentado en una silla soltando improperios mientras otro sujeto le rocía con gasolina su maltrecho cuerpo. En frente del hispano aparecen dos negros, ambos impecablemente trajeados. Bumpy es el dueño de las calles y Frank Lucas su fiel escudero. Es este el que sin pestañear arroja un mechero al hispano que arde como un condenado. Para asegurarse de que esta bien muerto le pega unos cuantos tiros. Fundido a negro. Y aparecen los títulos: American Gangster y luego based on a true story.
Como el año pasado me porté muy bien y soy un tipo con suerte en navidades he recibido dos preciados regalos: un flamante mp4 y una box set de la Creedence Clearwater Revival. Un lujo. Lo de la Creedence voy paladeándolo poco a poco y del mp4 ya sale fuego. Mi primera operación ha sido volcar en el mencionado aparato unos cuantos discos que se me habían acumulado en el ordenador y a los que por unas razones u otras no les había prestado demasiada atención.