lunes, 12 de octubre de 2026

Museo Casa Unamuno

Hace tres semanas tuve el privilegio de visitar Salamanca en la mejor de las compañías posible. Esta ciudad de Castilla y León tiene mucho que ofrecer y saqué mucho partido a mi estancia de tres días. Sin duda volvería. Tenía pendiente un pequeño post sobre uno de los lugares que más me impactó: el Museo Casa Unamuno situada en la calle Libreros número 25. Allí fue donde Miguel de Unamuno vivió en el periodo comprendido entre 1900 y 1914 cuando fue destituido de su cargo de rector. Tras dejar esta residencia se trasladó a la calle Bordadores donde continúo su prolífica obra y su activismo político. En la Primera Guerra Mundial apoyo a los aliados frente a los germanófilos y fue candidato a diputado por el Partido Republicano de Vizcaya.

La figura de Unamuno está indisolublemente unida a Salamanca donde afortunadamente cuidan su legado de forma inmejorable. La visita a la Museo Casa Unamuno es una auténtica gozada. En ello tiene mucho que ver lo interesante que es la vida y obra del escritor nacido en Bilbao. Pero este aspecto hay que añadir la excelente labor que realizan quienes se encargan de realizar las visitas guiadas. No sé si siempre será la misma persona, pero el día que fuimos Su y yo esa labor correspondió a Jorge que nos guío con entusiasmo y una pasión contagiosa a más no poder por la estancia en la que en su día vivió Miguel de Unamuno. La casa situada en una ubicación privilegiada es un lugar encantador, coqueto y caminar por ella con las explicaciones y los certeros apuntes de Jorge es una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida.

Mi aita me ha hablado a menudo de tres escritores: Vicente Blasco Ibañez, Miguel Delibres y Miguel de Unamuno. De este último con diferencia del que más. Conocía muchos títulos de sus novelas y ensayos porque están en la biblioteca familiar. Curiosamente he leído obras de los dos primeros pero nunca de Unamuno. Tenía ciertas reticencias de índole ideológico. La habitual estrechez de miras y más creciendo en el Gran Bilbao donde a menudo su figura ha sido un tanto maltratada. Desconocía muchos datos sobre su pensamiento político, filosófico y humanista y creo que eso ha jugado en mi favor. Vivimos tiempos de sobreinformación o más bien desinformación y recibir una formación de un experto en la figura de Unamuno de primera mano no ha hecho sino acrecentar mi curiosidad sobre su vida y obra. Alejado de dogmatismos y brasas digitales.

Hoy se cumplen noventa años del mítico enfrentamiento entre Miguel de Unamuno y Millán Astray en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. Durante años he escuchado en boca de mi aita la frase que se le atribuye a Unamuno: Venceréis pero no convenceréis. Sobre este día hay muchas referencias, infinidad de artículos y diversidad de opiniones, tantas como sobre la propia vida y pensamiento del autor salmantino. Lo que es evidente es que la vida del escritor vasco cambió por completo tras ese 12 de octubre y su final está no exento de polémica tal y como recoge el documental Palabras para un fin del mundo que encarecidamente nos recomendó Jorge.