viernes, 30 de enero de 2026

Supersuckers. Kafe Antzokia. 29/01/2026

La única vez que había visto en directo a Supesuckers fue en la desparecida sala Gwendolyne de Algorta hace más de veinticinco años. Acudí con mi amigo Rober y hubo varios momentos en que pensé que el suelo se iba a hundir bajo nuestros pies como había ocurrido unos años antes en Oiartzun en un concierto de Bad Religion. Salimos vivos y coleando de allí con una sonrisa triunfal tras haber presenciado uno de esos bolos descomunales que recuerdas a menudo. Todas las veces posteriores que han venido por una u otra razón me las había perdido. Unas porque no me cuadraba en la agenda, alguna otra porque no estaba muy conectado con su último lanzamiento. Ayer iba ir al concierto solo y volver en el Bizkaibus 3136 que da la puta vuelta al universo pero finalmente compartí el bolo con mi amigo Diego al que esta duración le viene perfecta para sus maltrechas rodillas. Y me trajo con su flamante Focus dejándome a la puerta de casa.

Me decidí a ir por tres razones; la primera es que como he contado hacía mucho que no les veía en directo, la segunda porque había comenzado la semana con un sugerente bolo de Deke Dickerson que había abierto mi apetito rockanrollero y la tercera y más importante porque Supersuckers venían a presentar su nuevo álbum, Liquor, Women, Drugs & Killing al que estoy enganchadísimo. De hecho los temas de este disco que sonaron en el bolo fueron muy bien recibidos y encajaron a la perfección con todos sus clásicos. Son canciones que pueden perfectamente hacerse fuerte en su repertorio y pasar a engrosar la lista de incunables. 

El bolo comenzó puntual a las 21:30 de forma enérgica con una de mis canciones favoritas de su catálogo, Pretty Fucked Up con Eddie Spaghetti bien de voz cantando eso de Now I Know people change, and sometimes that´s good but some people don´t when maybe they should... Ahhhh Siempre adoré esas líneas. No hubo tregua para la siguiente otra enérgica The Evil Powers of Rock 'n' Roll prácticamente enganchada con otra de mis favoritas, Rock-n-Roll Records (Ain't Selling This Year) repleta de frases certeras a más no poder. El bolo fue creciendo a pasos agigantados con Eddie forzando su voz al límite y maravillosamente acompañado por la fuerza a las baquetas de Christopher Von Streicher y ese guitarrista carismático a más no poder llamado Marty Chandler que nos apuntaba una y otra vez con su instrumento poniendo caras de todo tipo. Todo un show. 

Hacia la mitad del show Marty Chandler tomó las riendas a la voz y también en esas lides brilló con dos canciones contundentes que subieron más si cabe el listón. Contundentes y desgarradoras tanto Working My Ass como I Don´t Enunciate propulsadas a toda mecha. El concierto iba a cholón, a todo trapo, en una deliciosa suerte de empuje ramoniano. Cuando tocaron Unsolvable Problems de su último álbum me percaté de que no soy el único al que le ha molado su reciente aventura discográfica porque fue acogida con algarabía en las primeras filas, al igual que las potentes Maybe Im Just Messin´With You, Doin´Work You Don´t Enjoy (With people that you don´t like y la contundente versión de Rocket 69 de The Lee Harvey Oswald Band. Perfectas todas. Y también sonó mi favorita: Tried To Write A Song. Creo firmemente que este es un tema con un potencial comercial enorme. Pero será en otro universo paralelo. Ja, ja. El runch final siguió los derroteros anteriores y el personal coreo a gusto aquello de I Want the Drugs...Vamos, que me lo pase pipa. Lástima que no fuese un viernes a la noche y al día siguiente no hubiese que currar...