There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
martes, 4 de noviembre de 2025
Raye. Oscar Winning Tears
jueves, 30 de octubre de 2025
Top Seventeen Dire Straits
Muchos años después, todas estas cosas te las traen el pairo. Sigues adelante con tus gustos contra viento y marea, sin dar explicaciones a nadie porque en esencia lo chulo de la música es disfrutarla sin prejuicios, sin rollo snob y sin la tan manida expresión de placeres culpables. Han pasado casi cuarenta años desde que en mi más tierna adolescencia me iniciase en el mundo del rock con, entre otros, Bryan Adams, Queen, U2 o Dire Straits. No nos engañemos en determinados círculos son pocos menos que apestados. Especialmente los de Knopfler siempre han sido tildados de aburridos, aburguesados, poco menos que nocivos. En 1988 eso me podía molestar, importar, incluso importunar. Hoy en día me río con aquello. Mis gustos se han abierto a innumerables estilos y es más fácil que nombre los que no me gusta o con los que no conecto que citar todo lo que me va...
¿Y qué pintan Dire Straits en todo esto? Viene a que el otro día Su me dijo que había leído un artículo publicado en Dirty Rock Magazine y en esencia estaba de acuerdo con lo que ahí se glosaba. Básicamente, y así lo sigo pensando, que la trayectoria de la banda liderada por Mark Knopfler es muy buena hasta la edición de Brothers In Arms, un álbum que a mi me ha envejecido muy mal. Y que la historia se debió acabar ahí porque confieso que cuando escuché Calling Elvis el mismo año que se publicaron el álbum negro de Metallica, el Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chilli Peppers, Nevermind de Nirvana, Ten de Pearl Jam, Badmotorfinger de Soundgarden... Aquello fue la clara constatación que su tiempo había pasado sin remedio. Ni me planteé acudir a los conciertos de aquella gira. Y no dudo que pudieron estar bien pero confieso que no me arrepiento. En cualquier caso aquí va este Top Seventeen, goloso, canciones fantásticas que no tengo ninguna pena en rescatar de vez en cuando. Va por Diego...
martes, 28 de octubre de 2025
Toda mi atención
Recuerdo que hable con mis amigos de que perdía mucho tiempo con el móvil. Ellos me dijeron que también. Pero había una gran diferencia, mis amigos lo utilizaban para jugar al ajedrez pero eran ajenos a las redes sociales, nada ni de Facebook ni mucho menos de Instagram o Twitter. Sin embargo el menda caía en las tres y confesaba que perdía mucho el tiempo con eso. Demasiado. De hecho ese día algo hizo click en mí y me propuse cambiar mis hábitos al respecto. No estar tan pendiente del móvil, ni chequear cada dos por tres el celular en los llamados tiempos muertos; la cola del supermercado, la del banco, bueno cualquier cola, esos ratos en el trabajo en el que simplemente tienes que estar (turno de noche en el hospital)... Lo cumplí y lo sigo haciendo. Y estoy más contento. Toda mi atención se concentra en que si estoy leyendo un libro, estoy en eso, ni más ni menos, si mantengo una conversación con alguien, le dedico toda mi atención, si estoy en alguna cola, pues estoy pero paso de mirar el móvil... No me lleva a ningún lado.
jueves, 23 de octubre de 2025
Ronnie Lane Ooh La la!. Vida y obra de un (Small)Face. Javier Cosmen Concejo
Me enteré de la publicación de este libro por las, tan a menudo denostadas redes sociales. Algún algoritmo hizo muy bien su trabajo y me saltó una noticia con la edición de este libro. En cuanto llegó a la sección de libros de la FNAC acabó en mi poder. Y lo he devorado en pocos días dado mi entusiasmo y pasión infinita por la obra de Ronnie Lane, uno de esos músicos por los que tengo una especial predilección. He acompañado su lectura con la enésima escucha de Small Faces, The Faces y sus discos en solitario e incluso el que editó a pachas con Pete Townshend. Y me reafirmo, su sensibilidad compositiva es mágica para mi. Sus canciones tocan mi fibra sensible de una forma abrasadora.
Conocía muchos aspectos de la carrera de Ronnie Lane pero no tantos de su vida. El libro muy bien escrito por Javier Cosmen Concejo indaga tanto en aspectos musicales como en los relativos a la forma de ser y a las inquietudes vitales de Lane. Reconozco que en ese aspecto le tenía tanto o más idealizado que por su música y leer este libro me ha hecho reflexionar sobre ese aspecto, sobre la idolatría a veces desmedida o ciega que tenemos por ciertos artistas. En la faceta musical, que al final es la que más me importa, sigo teniendo a Lane en un pedestal pero en lo que respecta a su vida, a esa forma de caminar libre y sin ataduras por el mundo, el libro me ha servido para presentar un mosaico rico y variado que hace que veas las cosas con más perspectiva.
En lo musical la figura de Lane tal vez estuvo siempre a la sombra del cantante de turno, Steve Marriott primero, Rod Stewart después, pero lo cierto es que ambos se beneficiaron del talento compositivo de Lane, capaz de compartir tareas vocales en canciones espectaculares en las que las voces de ambos y la del propio Lane encajaban a la perfección. Hay muchos momentos brillantes en el libro, mis favoritos sin duda están ligados a los años en los Faces, una banda omnipresente en mi hogar, de las clásicas que más escucho con diferencia porque cualquier día mejora con sus tonadas. Me quedo con una frase que le dijo el productor Glyn Johns a Rod Stewart cuando éste estaba teniendo más éxito con su carrera en solitario que con los Faces, y el bueno de Rod trataba a los componentes de los Faces como si fuesen su banda de acompañamiento: En lo que a mi respecta, eres el maldito cantante de este grupo así que cierra la boca y continúa. Ja, ja, ja.
También es muy interesante la trayectoria de Lane en solitario, dando bandazos de un lado a otro con una propuesta muy arriesgada y totalmente fuera de la realidad, pero el amigo Lane era un espíritu libre al que era difícil convencer de que a veces se metía en empresas increíbles. También es muy sorprendente todo lo relativo a la enfermedad de Ronnie Lane y a los caminos que éste emprendió para intentar no ya curarse, sino tener una calidad de vida digna. En ese aspecto he flipado con los personajes a los que recurrió para tratar de mejorar. Sin spoilers. Descubridlo vosotros mismo y haceros con este libro que merece mucho la pena.
viernes, 17 de octubre de 2025
Mike Farris. Teatro Barakaldo 16-10-25
Ayer acudí a la cita con Farris con muchas ganas y vibré en muchos momentos, de hecho todo el concierto, desde esa emotiva y absolutamente genial Hello From Venus, un comienzo por todo lo alto hasta el aplastante final con Farris desgañitándose al cantar Don´t ever let me down, don´t ever let me down que me sigue poniendo los pelos como escarpias. Farris optó por obsequiarnos con muchos temas de Magnolia, lo cual fue una absoluta bendición. Sonaron maravillosas Good Time, Backwoods Travelin´, Magnolia y las antes mencionadas, Hello From Venus para abrir y Father Speaks para cerrar.
Me gustó ver a Farris defendiendo su repertorio guitarra en ristre. Y, aunque no sea un virtuoso y tal vez ni siquiera un gran guitarrista me encanta ver como sacar de una forma u otra todas las canciones para adelante con su fantástica voz. El músico de Tennessee se mostró comunicativo y agradecido al personal que se dio cita y nos contó cuando fue la primera vez que interpretó Swingin´de Tom Petty & Heartbreakers, que Blue Yodel No.1 (T for Texas) fue de las primeras canciones que escuchó con su padre y que le encantaba Corrina de Taj Majal que hizo suya con acústica y armónica. Fueron estas dos últimas las dos versiones que más me gustó como interpretó.
El bolo me gusto y me emocioné casi todo el rato. Me encantó que rescatase Halcyon Days, una de mis canciones favoritas de Screamin´Cheetah Wheelies y lo único que me faltó para haber salido del recinto volando por completo fue que le hubiese dado cancha a su disco de debut, Goodnight Sun. Pensaba que dado el formato que era iban a caer unas cuantas canciones de ese disco pero curiosamente sólo hizo una, que además fue, la por otro lado la excelsa versión de Folson Prisom Blues de Johnny Cash. Desconozco por qué Farris le hace tan poco caso a su debut pero hay que respetar al artista, no queda otra. Que vuelva pronto, iré de nuevo y esperaré que caigan Sublime, As I Walk, Everything, Know Good Know how que me chiflan todas...
lunes, 13 de octubre de 2025
Jonny Kaplan & Lazy Stars. Sala Azkena 10-10-25
Un par de canciones, curiosamente dos de mis favoritas, Hidden Treasure y Big´Ol Bob me costó entrar en calor. Creo que fue más cosa mía pero a partir de ahí todo el bolo se me hizo cuesta abajo, gozando con un repertorio matador y una interpretación excelsa, maravillosas y sutiles las acústicas Stick Around y When You´re Down, y matadoras y absolutamente rocosos los bises, mejor elegidos imposible, con la acústica Sweet Magnolia Flower y el arreón final con la versión de Lover Of The Bayou con mención a Tom Petty y esa portentosa Ride Free que no me canso de escuchar jamás.
Antes por supuesto hubo otras joyas que me encantó escuchar en directo como Falling, Sparke and Shine y Damaged, otra de esas canciones abrasadoras que te dejan un regusto exultante. Perfecta elección para finalizar y luego ir a los bises. Antes Sara Iñiguez (Rubia) se lo pasó pipa cantando en perfecta armonía y sintonía con Jonny, Up On Cripple Creek de The Band. Otro momento brillante de la velada. Espero que Kaplan se anime a venir de nuevo y que grabe más música. Con sus canciones el mundo es un lugar un poco mejor. Mención especial para los músicos que le acompañaron: Jokin Salaverria (bajo y coros), Matthew Cartmill (guitarra y coros) y Arnau Coderch (batería). Estuvieron plétoricos toda la noche.
En fin, estos pequeños bolos son la sal de la vida. Sorprendentemente el sonido fue mucho mejor de lo esperado y el personal disfruto de lo lindo de una noche de rock´n roll auténtica y repleta de grandes canciones que cuando te piras a casa estás tarareando sin darte cuenta. En mi caso me daba vueltas todo el rato The Best is Yet To Come, que vuelve sonar ahora en mi hogar a todo trapo. Fue un placer disfrutar del bolo con mi amigo Diego que siempre me deja alguna perla, el otro día una alabanza sobre la guitarra de Cartmill, dicha con voz a lo Jose Luis López Vazquez... Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo.


