sábado, 24 de octubre de 2026

Sananda Maitreya. Teatro Principal, Donosti 23/10/2026

Noche y día. Cielo e infierno. Agua y Fuego. Ying y Yang. Doberman y caniche. PP y Psoe ( no, no, que eso es casi lo mismo, juas). Pocas veces, por no escribir nunca he asistido a un concierto con dos partes tan diferenciadas. Y es que ayer Sananda y su banda salieron al escenario a eso de las 19.40 y tras cincuenta desconcertantes minutos, el baterista anunció que había un descanso de quince minutos. La vibra no era buena. Se veía a un músico cansado, con algunos problemas vocales, el sonido no era muy allá y el repertorio era decepcionante. Reconozco que no había leído nada sobre el bolo. Desconocía el setlist y en qué forma estaba Sananda. El contraste entre su material antiguo y el actual era doloroso. En esa primera parte solo disfrutamos de Delicate y I'll Never Turn My Back On You. No logre conectar con el resto del material. Sospecho que no estaba sólo en esa sensación.

En el hiato comentamos la jugada. Diego cree que va a mejorar, Juanjo se muestra más escéptico y yo navego entre dos aguas... Intuyo que por repertorio el asunto tiene que ir para arriba. No queda otra. Tras el descanso Sananda se sitúa al piano y suena Let Her Down Easy. Hasta ese momento es lo mejor de la noche. El comienzo del tema al piano y la voz de Sananda nos ofrece esperanza. Diego comenta que podría haber afrontado el concierto así: el sólo y el piano. Y pienso lo mismo. Lo cierto es que el bolo coge aire. La voz de Sananda está mejor, conecta con el público más y todo va fluyendo. La banda disfruta de una tanda en la que caen las verdaderas joyas de la carrera de este hombre: Let´s Go Forward, O Divina, Sign Your Name, Wishing Well, Supermodel... El contraste con lo anterior es curioso e impactante. Por todo. Repertorio, interpretación, comunicación. Las sonrisas aparecen en nuestro rostro. Estamos contentos. Y el resto del público también. 

Mis momentos favoritos llegan con los tres temas que interpreta de Vibrator, la que le da título, una sorprendente We Don't Have That Much Time Together no esperada ni en el mejor de mis sueños, y en la que Sananda se marca un leve pero emotivo bailecito. Y es que amigos, Dance To The Music. No hay nada como la música que te invita al baile y esta canción tiene todo lo que me gusta. Sensibilidad pop, profunidad soul, maravillosos arreglos de viento.... Una locura que disfruto como loco. El final no por esperado deja de ser deseado a más no poder porque Holding On To You es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. La interpretación vocal de Sananda es ajustada y emotiva. No puede ser como el 27 de julio de 1995 en el Shepherd's Bush Empire de Londres porque eso es imposible pero es muy emotiva y nos deja con un regusto invencible. Vemos la luz. Gloria Bendita.