martes, 30 de octubre de 2012

Colin James & The Little Big Band. 3


Chequeando la página web de Colin James leo que ha sido nominado al entertainert del año en los Maple Blues Awards. Desconozco la repercusión de estos premios más allá de Canadá y lo que supondrán en la ya larga carrera de este tipo pero son un buen motón de muestra de lo que ofrece Colin junto a su banda. Entretenimiento con mucha clase. Música perfecta para estos días en que la noche nos vienes antes. Una banda sonora perfecta para pelis de gansters y esas panorámicas áreas que salen en casi todas los films norteamericanos.

El amigo que me grabó esto sabía que me iba a gustar. Me comentó que es la clase de disco que te alegra el día, que te invita al baile y a la juerga. Y en esas estoy. Con esta banda sonora no puedes fallar para tales menesteres. Colin James & The Little Big Band 3 fue el décimo disco publicado por este hombre y es el primero que ha llegado a mi casa. Tal vez para alguien que conozca su trayectoria anterior este disco no esté entres sus favoritos pero para mi es un inmejorable punto de partida. Con intención de repetir.

El disco lo forman 13 temas. Todos versiones (excepto el corte 8 Please, Baby Don't Do That original de Colin James. La elección es una apuesta segura por canciones muy conocidas y que activan hasta el muermo más grande que habite la tierra. A ver quién puede resistirse a empezar el día con Reet Petite un tema cool, cargado de buenas vibraciones que Colin James interpreta con alegría y brío. Se le nota cómodo. Esa sensación se va acentuando según pasan los temas. El siguiente I'm Shakin' es uno de mis favoritos del álbum con unos excelsos punteos a cargo de este tipo. Where Y'at original de Lloyd Price te lleva en bolandas. Me encanta el inicio del tema con esos coros tan propios de este estilo jumpin´blues. La sensación que dan esos coros es de estar pasárselo de vicio.


Casi todo el disco sigue está onda. Temas alegres y bailables. La clase de música que debería sonar en cualquier garito con un poco de clase. También hay lugar para temas más lentos que no pierden un ápice de interés. I Will Be There y Lonely Avenue son los momentos perfectos para parar un poco. Te has desmadrado con los tres anteriores y entonces agarras a tu chica y te marcas un baile mientras le susurras al oído. Por supuesto vestido con tus mejores galas. Nada de harapos.

Colin James demuestra varias cosas. Que es un excelente guitarrista y un cantante con mucho feeling. Que sabe rodearse del personal adecuado para que le arrope. Chuck Leavell toca el piano en varios cortes (1, 3, 4, 9), Reese Wynans hace lo propio con el piano y organo en los restantes y Keb' Mo' se curra unas deliciosas armonías vocales en el tema de Sam Cooke, That's Where It's At. Además el álbum finaliza con If You Need Me un tema original de Wilson Pickett y que Solomon Burke llevó a la gloria. Aquí el amigo Colin se las apaña para hacer una excelente versión de dicho tema. La guinda perfecta para el pastel.



lunes, 29 de octubre de 2012

Say It To My Face, disco en solitario de Huey Morgan

Hoy sale a la venta Say It To My Face, primer disco en solitario de Huey Morgan, cantante y guitarrista de Fun Lovin´ Criminals. Los que de vez en cuando se pasan por aquí conocen mi fijación por la vida y obra de los Fun Lovin´ y por Huey en particular. El amigo Huey además de rasgar la guitarra con mucho estilo junto a Fast y Frankie es un hombre ocupado. Tiene un jugoso programa de radio en la BBC,  una pizzeria en Dublin (Difontaine´s Pizzeria) e incluso escribe criticas sobre vinos en una revista. Toma ya. Eso es tener clase. Espero que Say It To My Face sea un gran disco y a ser posible disfrutarlo en directo. Mientras me conformo con las promociones habituales en estos casos. Ja,ja.





domingo, 28 de octubre de 2012

Lou Reed. Set the twilight reeling


Un ataque de nostalgia y melancolía me ha invadido este domingo lluvioso por varios motivos. Por un lado al sacar de sus correspondientes cajas todas esas viejas Popular 1 que conservo. Nada más y nada menos que 16 años seguidos. Por otro al toparme con la entradas, púas y set list que conservo. Todo ello se ha acentuado al leer en el blog de Eric Waits una entrada sobre Lou Reed. Las conexiones se han establecido rápidamente y aquí estoy releyendo y rescuchando viejos discos. El elegido ha sido Set the twilight reeling de Lou Reed un disco que no está entre los mejores ni más nombrados de su discografía pero del que guardo un buen recuerdo.

Y es que hubo un tiempo en que escuchaba a menudo a Lou Reed. Sobre todo New York y Magic & Loss son discos que me siguen pareciendo unas de las mejores combinaciones posibles de música – letras de la historia. El amigo Lou me parece en el campo de la prosa musical uno de los sujetos con más talento. Set the twilight reeling se publicaba cuatro años después del tremendo Magic & Loss y no alcanzaba ese nivel ni de lejos pero tiene unas cuantas buenas canciones y buena dosis de mala leche y humor. Antes que el amigo Lou se volviese demasiado arty. Aunque bueno, siempre fue un tipo pretencioso y ambicioso que a menudo lograba muy buenos resultados.



Set the twilight reeling es la clase de álbum al que supongo que sólo habrán dado cancha a los que les gusta mucho el amigo Lou. No es la mejor obra para iniciarse en la música de este sujeto. Pero sin duda tiene su punto. Así a bote pronto canciones como NYC Man, Trade In, Hang on to your emotions y Adventurer me resultan más que interesantes. Cuatro buenos cimientos sobre los que construir un disco. Si a estas le añadimos la cachonda diatriba antirrepublicana Sex with your parents (Motherfucker part II), la vacilona HookyWooky y el potente riff de Set the twilight reeling pues nos hallamos ante un disco que tiene unos pases siempre y cuando te guste el universo que propone el malhumorado Lou. Yo siempre he sido afín aunque le tuviese un poco abandonado últimamente.


sábado, 27 de octubre de 2012

The Rolling Stones. Some Girls


Me parece que fue en la biografía de los Rolling Stones escrita por Stephen Davis donde leí que no fue hasta 1994 cuando Ronnie Wood fue equiparado al status Stone por derecho propio. ¡Cuando el tío ya llevaba con ellos casi veinte años! Menudos elementos, Jagger y Richards. Las típicas historias de egos, royalties y demás. Pero bueno aunque eso es así en el ámbito legal en el sentimental Ronnie siempre fue un stone. De hecho nació para ser un stone. 

El debut discográfico de Ronnie Wood  se produjo con el apreciable Black and blue pero su mejor disco con los Stones es sin duda Some Girls que goza de una reedición por todo lo alto que se escapa a mi bolsillo. Some Girls se gestó en un momento caldeado para los Stones (y cuándo no fue así, si siempre andaban a la gresca) y es para muchos el último gran disco de Jagger y cía. Yo lo sitúo cerca del cuarteto invencible Beggars Banquet-Let it bleed-Sticky Fingers-Exile on Main Street.

Some Girls es un álbum que siempre he asociado con sábado por la noche. Muy típico. A mi me funciona desde que escucho los primeros compases de Miss You, uno de esos temas millones de veces radiados, comerciales a lo que no hago ningún asco. Todo lo contrario. Lo sigo adorando. Me encanta lo tiernito que se pone Jagger, ese bajo funky que te invita hacer salir la loca que llevamos dentro, el solo de saxo que se casca Mel Collins, la armónica final… Imposible empezar mejor.


El disco se publicó en 1978 cuando el punk pegaba fuerte y la fiebre disco también rondaba a muchos músicos y se convirtió en el álbum de estudio más vendido de los Stones quince años después de que se crease la banda. Sin duda los Stones tienen discos mejores que éste (por lo menos los cuatro que he mencionado antes) pero no se le pueden hacer ascos a un álbum que contiene grandes canciones.

Tal vez When the Whip Comes Down, Lies y Respectable sean temas del montón en el inmenso catalogo de los Stones pero a cambio tenemos excelentes revisiones soul como Just my imagination, provocativas y certeras tonadas (Some girls) o piezas country cocinadas a fuego lento (Far away Eyes). Y por supuesto lo mejor del álbum: Before the Make me run (cantada por Richards y tan buena como Happy) y Beast of Burden un tema que siempre me ha vuelto loco con Jagger cantando en plan sexy aquello de I'll never be your beast of burden, So let's go home and draw the curtains Music on the radio, Come on baby make sweet love to me…. Yeah!!!!




viernes, 26 de octubre de 2012

Solomon Burke. Nothing´s Impossible


Nothing´s is imposible fue el ultimo disco que produjo Willie Mitchell, artífice del sonido de los estudios Royal en Memphis donde conoció la gloria gracias a sus trabajos con Al Green y Anne Peebles entre otros. El equipo habitual de esos estudios es el que figura en este penúltimo trabajo de Solomon Burke. Cuando se conoció que estos dos colosos iban a grabar juntos las expectativas entre los aficionados al soul se dispararon. Había razones para ello. Sobre todo teniendo en cuenta que tanto Burke como Mitchell estaban en un envidiable estado de forma. El resultado mereció la pena. Conviene prestarle atención a este artefacto, elegir la noche y compañía adecuadas y dejarte llevar cuando das al play.

Y es que como fue habitual en los últimos años Burke parecía querer exprimir a tope esta nueva y exitosa etapa involucrándose en todo tipo de proyectos. Juntarse con Mitchell es algo que debería haber hecho hacía cuarenta años pero al final la colaboración se truncó. 2008 fue la fecha elegida para grabar esta colección de canciones (que se editó en 2010) con el sello Mitchell bien impreso y la inconfundible voz de Burke a pleno rendimiento. En algún lado he leído que este es el álbum de Burke al estilo Al Green. Y es cierto. Tiene bastantes puntos en común con ese otro gran regreso de Green en 2003 con I can´t stop. Las diferencias fundamentales es que aquel era algo más movido que éste. Y que aquel es superior pero una vez le pillas el punto a éste se torna como un álbum muy seductor con un sentimiento a flor de piel.

La inicial Oh what a feeling es una de mis canciones favoritas que jamás haya interpretado Solomon Burke. Es un tema compuesto por Willie Mitchell, Julius Bradley y Spencer Randolph. La intensidad de Burke pone la piel de gallina. Se nota, lo sabes en cuanto escuchas: primera estrofa de la canción. El siguiente tema es uno de los dos más movidos del álbum, curiosamente ambos compuesto por Solomon. De éstos Everything about you es el más logrado con un pegajoso solo al saxo cortesía de Lannie McMillan.


La senda  de las baladas  con la voz de Burke en plena emoción continúa con los siguientes tres cortes: Dreams, Nothing´s impossible y It must be love que es otro de los puntos álgidos. El nivel hasta ahora es muy bueno y si solo se hubiesen editado estos cinco temas en un ep el resultado hubiese sido notable. Lástima que el tema 6 You needed me, lo más flojo del disco rompa el equilibrio de un disco que iba por muy buen camino. A mi particularmente no me gusta nada. Tampoco los siguientes temas Say you love me too ni You´re not alone son nada del otro mundo. Parten el disco por la mitad. Un pena.

Afortunadamente el cuarteto final tiene mucho más brío y recupera las constantes vitales para finalizar por todo lo alto con esa premonitoria  y exquisita I´m leavin´. A destacar también  el corte 11 The error of my ways con letra de Candy Burke, hija del rey del Rock´n Soul y que sabe tocar las teclas adecuadas para que su padre cante con el entusiasmo de un principiante una bonita canción. Así que a apagar la luz, poner unas velas, servirse un buen vaso de vino y si gozas de la compañía adecuada…. 











jueves, 25 de octubre de 2012

Chris Robinson & Brotherhood. Big Moon Ritual


Apenas han pasado unos meses desde que Chris Robinson publicase Big Moon Ritual cuando ya ha editado su continuación The Magic Door. Este al igual que lo anterior me lo ha grabado un amigo pero todavía no lo he catado. Sigo dándole cancha el Big Moon Ritual, la clase de álbum al que merece la pena darle muchas vueltas porque las primeras escuchas engañan. Está claro que Chris puede ir y va a su bola. Funciona como si estuviésemos en los setenta donde en un mismo año las grandes bandas entregaban un par de discos a sus fans. Motivo de celebración.

Big Moon Ritual consta tan sólo de siete canciones y dura una hora. Nos encontramos, pues, con temas largos pero salvo algún teclado un poco chirriante (Tomorrow Blues) lo cierto es que las canciones fluyen de forma natural. Llevo unos cuantos días pintando la casa, creando un ambiente zen y la música del hippioso Chris me viene perfecta. El tono del disco es relajado, muy relajado incluso pero todo encaja a la perfección. Como casi siempre Chris canta con mucho gusto, Neal Casal aporta una guitarra brillante y el cuervo Adam MacDougall adquiere mucho protagonismo con los teclados.

Basta mirar la portada para intuir de por dónde va ir Chris y su hermandad. El primer tema del disco Tulsa Yesterday comienza tranquilito te echa el anzuelo y picas. Y eso que se va a los once minutos pero está tan bien construido que caes en sus redes. Sobrepasado el minuto 8 de la canción hay un espacio fantástico para que triunfe la guitarra de Neal Casal. Es un pasaje fantástico. La canción llega a su fin cuando pasan ampliamente los once minutos y termina de forma tan elegante a como ha comenzado.


Uno de los temas que primero me enganchó fue el corte 2 Rosalee que posee un estribillo reconocible a las primeras de cambio y un ritmo como muy funky que te hace mover los pies. Como en todo el álbum vuelve a brillar la guitarra de Neal Casal. Hacia el minuto cinco tiene un pequeño interludio psicodélico para posteriormente volver al ritmo anterior. Todo ello sin perder un ápice de su encanto. Para el final de la canción se vuelve a desatar la guitarra de Neal Casal. En directo todos estos temas pueden ser tremendos. Porque llega Star Or Stone y el nivel sigue siendo igual de bueno y así hasta el final con 100 Days Of Rain.

En lo que he leído sobre el álbum se menciona a Grateful Dead y el sonido de la costa Oeste como claro referente. Apenas he escuchado a los Dead y bandas de esa corriente así que no puedo opinar pero desde luego si la onda es la que maneja Chris es otra asignatura pendiente a la que hincarle el diente. Es una gozada elegir el momento adecuado para que suene Big Moon Ritual. Como he escrito comenzó sin capturarme y ahora no lo puedo quitar del reproductor. Este es ya el tercer disco en solitario de Chris y lo cierto es que el chico se está labrando una discografía muy interesante. Ojala venga por aquí para presentar este material.


miércoles, 24 de octubre de 2012

North Mississippi Allstars. Keys to the Kingdom

Son una de las bandas más fiables, sólidas y sorprendentes surgidas en la última década. Hijos del gran Jim Dickinson, los hermanos Luther y Cody junto a Chris Chew continúan dejando para la posteridad una discografía ejemplar que bebe del blues pero toma diferentes caminos con una naturalidad pasmosa. Intérpretes más que dotados y bendecidos por el Delta del Mississippi estos chicos no han dado jamás un paso en falso. Hasta en el discutido Polaris tienen temas potentes.

Keys to the Kingdom ocupa un lugar muy especial en su discografía. Lo editaron el pasado año tras la muerte de su progenitor. Entrañable la dedicatoria: producido para Jim Dickinson. Como señalaba Luther en una entrevista a Popular 1 querían a Jim más allá del fuerte lazo familiar. Y el disco es una celebración por todo lo alto de su vida. Tuvieron suerte porque además de educarles con cariño, Jim les supo transmitir el amor por la música. Desde bien pequeñitos por su casa vieron desfilar a luminarias del blues rock y por lo que se escucha en sus discos fueron verdaderas esponjas.

Una de las muchas buenas cualidades que tiene esta banda es su gusto por la experimentación. Por no tener miedo a nada. Amplían su repertorio picando del pop, del rock o del soul sin que nada resulte forzado. Keys to the Kingdom es tal vez junto a Electric Blue Watermelon su disco más ecléctico. Eso no garantiza nada si las canciones no fuesen tan buenas como las que aquí figuran. La inicial This a way y How I Wish My Train Would Come tienen un brillante toque pop. Esta última es una canción que a priori no encaja con la crudeza de los hermanos Dickinson pero que con el tiempo se ha convertido en una de mis favoritas con unos coros hacia al final de la canción que me gustan un montón. No sé quién los hace porque todavía no tengo el disco original. Un tema con un sabor vulnerable pero irresistible.


Jumpercable Blues es el típico tema que hubiese encajado en su álbum de debut manteniendo la frescura de antaño. Se cepillan el Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again de Dylan con una facilidad pasmosa. Que me perdonen los Dylanitas de este mundo pero la prefiero a la original. Ain't No Grave es un nuevo clásico a añadir a su ya tremendo repertorio. Ol' Cannonball te gana desde el segundo uno. Y la despedida con Jellyrollin' All Over Heaven
es la celebración perfecta de la vida. Reconozco que el único tema que no me gusta por repetitivo y porque me suena a otros de ellos mismos es el corte once Ain't None O' Mine. Anecdótico entre tanta delicia.

Aunque grabado en circunstancias muy dolorosas para los hermanos Dickinson lo cierto es que Keys to the Kingdom es un álbum luminoso. Alguna canción transmite la inevitable tristeza cuando se va un ser querido pero otras celebran la vida de su padre con canciones tan especiales como The Meeting de la mano de una vieja conocida de la familia, la inimitable y en plena segunda juventud Mavis Staples. Un tema que puedo escuchar infinidad de veces seguidas. En New Orleans Walkin' Dead rinden tributo a esa inimitable ciudad. El tema comienza con la macarra voz de Luther vacilándonos y toma unos derroteros fantásticos con la armónica arrastrándose con regusto blues.


Mención especial merece la monumental Hear the Hills una maravilla que se va hasta casi los siete minutos. En la parte final, cuando crees que el tema ya ha finalizado, resurge. La batería de Cody marca el ritmo, la guitarra de Luther nos guía con su clase y desparpajo habitual mientras le rondan con elegancia el saxo y el piano en uno de los pasajes más bellos que figuran en la discografía de estos sujetos. Espero que Luther compatibilice siempre su labor en los Cuervos con esta banda. Larga vida a North Mississippi Allstars.