miércoles, 30 de enero de 2013

Iggy Pop. American Caesar


Es muy probable que la carrera de Iggy esté marcada por sus inicios en los Stooges. La clase de banda como la Velvet Undeground que en su día no se comió un colín comercialmente hablando pero que décadas después recogieron lo sembrado. El favor de la crítica casi siempre lo habían tenido. Yo, sacrílego de mí, reconozco que disfruto más con las carreras en solitario tanto de Lou como de Iggy. En el caso de este último es muy famosa su colaboración con Bowie en los setenta pero yo le descubrí con un disco de los noventa Brick by brick que me señalo el camino. Pero con el que caí rendido fue con el siguiente American Caesar, mi álbum favorito de la Iguana.

En la portada de American Caesar nos encontramos una imagen icónica del rock. Iggy Pop con el torso al descubierto y mirada entre chula y desafiante. Y eso es lo que encontramos cuando damos al play. La música que contiene American Caesar es un compendio perfecto de todas sus facetas envuelto en 17 canciones. Suciedad, arrogancia, crítica social e incluso, diantre, ternura!!! Iggy estaba aquí en plena forma y lo sabes desde el inicio. Character es una pequeña intro acústica en la que Iggy recita entre otras lindezas eso de I´tell you one good thing at least about some of these junkies was they had character, they may have driven me nuts, sometimes screwed up, but at least when they played the damn guitar, they´d play it, like they meant it. (Te diré algo bueno por lo menos de algunos de esos yonquis era que tenían carácter, puede que me volvieran loco a veces y fallaran pero al menos cuando tocaban la maldita guitarra la tocaban de verdad).



Enganchada con Character esta Wild America. Perfecta para ponerte en órbita. Un tema sucio y desgarrado en el que colabora Henry Rollins en un cachondo trozo de pregunta – respuesta con Iggy. Me encanta la forma caótica en la que finaliza la canción a la que le sigue sin ofrecer respiro Mixin the colors un tema con potencial comercial con un chulo subrayado de armónica ejecutado por Malcom Burn a la sazón productor del álbum. El respiro lo proporciona la cuarta pista del disco. Jealousy es una lindeza acústica. Tal vez insospechado para alguien como Iggy pero funciona a las mil maravillas. Y hay más cortes acústicos en el disco que son tan buenos como la faceta pendenciera de este sujeto. Uno de mis favoritos es It´s our love. Pero que quede entre nosotros.

Pero me había quedado en el cuarto corte, tras la delicada Jealousy viene un tema de estructura sencilla y tempo tranquilo. Lo cual no quiere decir que no sea agresivo, de hecho es la sensación que desprende. Hate se titula. Basta quedarse con la letra, clara y contundente. No hay metáforas ni subterfugios. Directo a la jugular. Notas como según avanza la canción Iggy se calienta y se desata la tormenta. Justo cuando Iggy repite machaconamente Why am I afraid? Afraid. El final con la Eric Schermerhorn torturando su guitarra es antológico. Es curioso el contraste que se produce a continuación porque Iggy se pone de lo más tierno con It´s our love.

Como para que no se extienda demasiado la dulzura a continuación Iggy vuelve a la carga con la fiereza y contundencia habituales: Plastic & Concrete es otras bala cargada de mala hostia. Y funciona de maravilla. Ni me puedo imaginar cuando este u otros temas de este disco como Sickness o Boogie Boy o sonaron en la gira de presentación de este álbum si es que lo hicieron porque lamentablemente me la perdí. Y no sé cuanta cancha le dio Iggy a los temas de este disco pero a mi me sigue pareciendo una de sus grandes obras. De hecho no hay relleno aquí y eso es raro en un álbum que dura más de setenta y cinco minutos. Y es que me gusta hasta la descacharrante Caesar con Iggy en plan predicador y la revisión que hace de Louie Louie. Me chifla escuchar a Iggy cantar eso de A fine little girl is waitin´for me but I´m as bent as Dostoevsky…

Los músicos que secundan a la Iguana hacen un gran trabajo. A la batería está Larry Mullins que no sé si es el de U2 pero aquí hace un gran trabajo, Schermehorn fue un escudero fiel y muy competente a la guitarra, Hal Cragin al bajo le da lo que la Iguana pide de sobras. El disco suena poderoso y no ha perdido un ápice de vigencia. En su día apareció bastante en la MTV el vídeo de Beside you (co escrita con Steve Jones)donde Lisa Germano hace un dueto muy bueno con Iggy. Un perfecto contraste entre la voz de barítono de Iggy y la dulce de Lisa. La Bella y la Bestia. Perfecto.




domingo, 27 de enero de 2013

Arvydas Sabonis, y si.....


Yo tenía diez años cuando Sabonis destrozó el tablero en la final del Torneo de Navidad de 1984 entre la Unión Soviética y el Real Madrid. El club blanco organizaba aquel campeonato amistoso en fechas navideñas y solían emitirlo por la tele. Y no faltaba a la cita. Aquel primer contacto con el juego de este sujeto me dejó noqueado. En 1984 con solo veinte años Sabonis jugaba en el Zalgiris Kaunas y era un portento. Un tipo de 2,20 con una mano prodigiosa, una visión de juego que iba más allá de lo que cualquier otro pívot hubiese hecho antes en una cancha de basket y un poderío físico que le hacía imparable.


La mayoría de los artículos que he leído sobre Arvydas Sabonis han variado sobre la premisa condicional: ¿Y si Sabonis no se hubiese lesionado de gravedad? ¿Qué hubiera sucedido con la carrera de un jugador de esa calidad en plenas facultas físicas? Hay muchas especulaciones de todos los gustos pero nos tenemos que ceñir a lo que fue su trayectoria tal y como la conocemos. Y fue grande, muy grande. Sabonis ha sido uno de los mejores pivots de la historia y uno de los tipos con mejor visión de juego que han pisado una cancha de baloncesto.

Arvydas Sabonis debutó en la mejor liga del mundo en 1995 cuando tenía 31 años y ya lo había ganado todo en Europa donde era el dueño absoluto del cotarro. Su desembarcó al otro lado del Atlántico fue en Pórtland ya que los Blazers fueron el equipo que se hizo con sus derechos y los que pusieron todos los medios para que Arvydas volviese a las canchas tras su grave lesión. Apostaron claramente por él. Invirtieron. En eso los norteamericanos siempre han sido pioneros. Saben cuidar su material. Su llegada a la liga causó impacto y controversia. Recuerdo a Pippen declarando que Sabonis no iba a ser nada más que un trozo de carne y por el contrario al mítico Bill Rusell deshacerse en elogios con el lituano. Al final Pippen rectificó, se rindió al juego del lituano coincidiendo con él en los Blazers y haciéndoselas pasar muy putas a los Lakers de 2000 que luego ganaron el campeonato.

Se puede especular mucho con lo que podría haber sido la carrera de Sabonis pero lo cierto es que si nos ceñimos a lo que sucedió ya es para tenerlo en cuenta. Según los médicos que le trataron desde que Sabonis tuvo su fatídica lesión y demás complicaciones posteriores siempre jugó al 50% de su capacidad. Nunca recuperó toda su capacidad física. Seguramente muchas personas de mi generación recordarán esos años en los que este chico rompió moldes. Con un look de lo más inusual Sabonis empezó a hacer de las suyas: esto es jugar a baloncesto mejor que nadie en el Viejo Continente. Rebotear, asistir, taponar, realizar estratosféricos mates, nada se le resistía. Un jugador imparable y que tenía que tener un destino claro: la NBA.

La burocracia y sobre todo las lesiones le apartaron del sueño americano hasta muchos años después. Su debut en la mejor liga del mundo causó impacto. Sus números en las temporadas en los Blazers hablan por sí solos. Aunque lo mejor es rastrear en Youtube y observar lo que este tío era capaz de hacer en una cancha de baloncesto. Los reticentes tuvieron que admitir que se encontraban ante un tipo superlativo, clase a raudales y caballerosidad. El mejor pívot que ha pisado una cancha de basket. 











viernes, 25 de enero de 2013

Curtis Mayfield. (Don´t worry) If there´s a hell below, we´re all going to go



Sisters, brothers and the whities
Blacks and the crackers

Police and their backers

They're all political actors

Hurry
People running from their worries
While the judge and the juries
Dictate the law that's partly flaw
Cat calling, love balling, fussing and cussing
Top billing now is killing
For peace no-one is willing
Kind of make you get that feeling

Everybody smoke, smoke, smoke, smoke, smoke
Use the pill and the dope, dope, dope, dope, dope
Educated fools
From uneducated schools
Pimping people is the rule
Polluted water in the pool
And Nixon talking about don't worry, worry, worry, worry
He says don't worry, worry, worry, worry
He says don't worry, worry, worry, worry
He says don't worry, worry, worry, worry

But they don't know
There can be no show
And if there's a hell below
We're all gonna go, go, go, go, go

Everybody's praying
And everybody's saying
But when come time to do
Everybody's laying

Just talking about don't worry, worry, worry, worry
They say don't worry, worry, worry, worry
They say don't worry, worry, worry, worry
They say don't worry, worry, worry, worry

jueves, 24 de enero de 2013

The Who. Thirty years of Maximum R&B Box set


En 1994 cuando se editó esta monumental caja de los Who estos cuatro tipos ya lo habían dicho casi todo. De hecho desde que sacaron su último disco en el 82 y Pete Townshend finiquitó el grupo lo que vino después fueron giras de celebración del Tommy (1989) y Quadrophenia (1996) y algunos tours por los Estados Unidos con afán recaudatorio para asistir a la maltrecha economía de John Entwistle que al parecer gastaba más de lo que tenía. Pero gracias a esas giras nostálgicas y a la perseverancia de Roger Daltrey todavía hemos podido gozar de una coda final interesante con muy buenos conciertos y un disco digno.

Me compré esta box set hace cinco años en la FNAC. Tenían una montaña de ejemplares a un precio más que tentador y caí. Y fue una forma perfecta de profundizar en la carrera de esta banda. Cuando la adquirí ya tenía en casa un recopilatorio, el Who´s next y Quadrophenia. Y ya sólo con eso alucinaba. Por lo que para un neófito en los Who esta box set es una forma inmejorable de conocer muchos temas de la banda. Además me dio a conocer facetas interesantes y a priori inesperadas de este grupo. Por ejemplo en el primer Cd de los cuatro que trae se incluyen tres temas (I´m the face, Here´Tis y Zoot Suit) de cuando se hacían llamar High Numbers. Son canciones muy distintas a lo que conocía de ellos pero me encantan. Espontáneas, directas, tal vez más pop, con cierto toque beatle pero definitivamente irresistibles.

La caja contiene 95 temas de los cuales 23 eran inéditos cuando se publicaron en 1994. Luego a partir de la remasterización del catalogo de la banda esos inéditos se fueron incluyendo como bonus tracks en las correspondientes reediciones. Pero cuando yo la compré era ajeno a todas esta cosas y disfrute de lo lindo con tantos temas teniendo en cuenta que como mucho conocía 40 temas de la banda. El universo Who me vino encima con este artefacto al que sigo sacando rendimiento. De esas inversiones imperecederas.

Además de un sonido perfecto la caja tiene un libreto excelente con fotos muy guapas y con varios textos interesantes. El primero lo firma con su habitual sarcasmo y tocapelotismo el propio Pete Townshend quién termina su exposición de la siguiente manera: So to my detractors, to detractors of The Who, to critics of Moon and his diabolical certain-death style of rock´n roll nihilism, I say “Fuck you”.And not for the first time. I´m still briefly alive. Be kind, be real or get out of my face. Hay otros dos textos más comedidos y muy interesantes: Who me? firmado por Keith Altham y The Who in America por Dave Marsh. Todo ello acompañado de un calendario con los acontecimientos reseñables de la banda y fotos a mansalva.



martes, 22 de enero de 2013

Sam Cooke & The Soul Stirrers. Peace in the Valley


El paso de Sam Cooke de la música gospel al pop causó un gran revuelo en la época. Cuando Sam abandonó a los Soul Stirrers para volar en solitario era una estrella en el circuito de ese género. Había pasado seis años con los Stirrers y el amigo Sam quería volar alto, triunfar y dejar claro que era el puto amo. Siempre fue un tipo ambicioso y sabía muy bien lo que quería. No se conformaba con brillar en ese circuito por mucho que las chicas se desmayasen cuando le veían predicar sobre el escenario. Quería llegar a más gente. Más chicas. Y lo consiguió.

Pero me quiero detener en sus años con los Stirrers. Cooke entró a sustituir a R.H. Harris, quién se rumoreaba que lo dejo por que acumulaba demandas de paternidad por todos los rincones del circuito gospel y un poco más allá. Pero dejemos el momento Vanity Fair y centrémonos en la música. El mencionado Harris influyó a Sam pero este lo pulverizó dando al combo un plus a las voces con su polivalencia. Con los Stirrers Cooke tan solo estuvo seis años tiempo suficiente para grabar unas cuantas canciones. Muchas de ellas de cortar el aliento.

Este recopilatorio me lo pillé por el ridículo precio de 1´88 euros. Me arriesgué en plan cutre a ver qué tal sonaba el invento o vete tu a saber si me emplumaban a los Stirrers mexicanos no sindicados pero afortunadamente puedo escribir que el cd suena perfecto y son los auténticos. El libreto es inexistente pero a ver qué quiero por ese precio. Se incluyen 14 temas y es un buen inicio para seguir indagando en el legado de Cooke con estos tipos.

Se titula Peace in the Valley y comienza con la canción del mismo título. Si alguien quiere estudiar cómo se combinan con elegancia y poderío las voces masculinas que escuche este tema. A Cooke le secundan sus compañeros de forma milimétrica. Mientras Sam canta de forma dulce, a la vez que firme y poderosa en el minuto uno y veinte segundos irrumpe Paul Foster dándolo todo y llevándoselo todo por delante. Puedo escuchar este tema infinidad de veces seguidas. Y tengo que indagar en el trabajo de este Paul Foster si es que hizo carrera fuera de los Stirrers que no lo sé.



A continuación viene Jesus gave me water perteneciente a la primera sesión de grabación de Cooke con los Stirrers en marzo de 1951 con solo diecinueve años. Otra delicia que te arrastra sin posibilidad de escape. La recopilación incluye tres temas escritos por el propio Cooke que además de un intérprete sin rival componía canciones de escándalo. Aquí tenemos I have a friend above all others, Until Jesus calls me home o Just another day donde de nuevo alucino con la combinación de las voces solistas a cargo de Paul Foster y Sam Cooke.

El recopilatorio tiene una buena combinacion de temas pausados como Come let us go back to God o He´ll Make a way con canciones de esas en las que te imaginas al personal loco, poseído por la gracia de estos tipos como en Come and Go to that land, How far I from Canaan o It won´t be very long. He vuelto a sucumbir al poderío de Sam Cooke y quiero seguir indagando.….




domingo, 20 de enero de 2013

Mildred Pierce


La HBO se ha labrado una merecida reputación en la ficción televisiva norteamericana. Son incontables las series que han triunfado entre público y crítica. Mi primer recuerdo del logo de esta cadena está ligada a una de las mejores series de la historia: Los Soprano. Afortunadamente la HBO ha seguido apostando por material de calidad y solo hace falta consultar su catalogo para buscar de inmediato un hueco a sus ficciones. Esta semana he alquilado en el videoclub Mildred Pierce, una miniserie de cinco capítulos que adapta la novela del mismo título de James M Cain. Este autor es uno de los tótemes de la literatura negra en Estados Unidos. Su obra más conocida fue su debut literario El cartero siempre llama dos veces que ha conocido al  menos dos muy buenas adaptaciones en el cine.

Mildred Pierce fue su cuarta novela y ya conoció una adaptación al cine dirigida por Michael Curtiz  titulada Alma en suplicio. En 2011 la HBO decidió realizar una miniserie y el proyecto cayó en manos del director Tood Haynes (Velvet Godmine, I´m not there o Lejos del cielo con la que por el tono le encuentro similitudes. Haynes ha acertado adaptando este material sin estridencias dándose tiempo para contar la historia con calma apoyado en un plantel de actores más que solvente. Destacan Kate Winslet al que estos papeles parece que le van como anillo al dedo, Guy Pearce que está realmente bien en el papel de un rico bastante asquerosillo y Evan Rachel Wood como Veda, un personaje que merecería un post para ella sola.


La trama tiene lugar en Los Angeles durante la Gran Depresión de los años 30 donde Mildred Pierce madre de clase acomodada, decide dejar a su marido Bert y criar a sus hijas ella sola. A partir de ahí tiene que buscarse el sustento por su cuenta con todo lo que ello suponía en aquella época y empieza a trabajar de camarera, todo un choque para una persona con un status mucho más alto. Pronto Mildred ve la oportunidad de crecer y crear su propio negocio. En ese aspecto las cosas le irán bien. En el aspecto familiar la cosa se complicará mucho más por la tormentosa e insana relación que tendrá con su hija mayor.

Una de las señas de identidad en la literatura de James M Cain y en el género negro en general es la presencia de la femme fatale en contrapunto al hombre. En este caso hay una figura de esas características pero enfrentado a otro personaje femenino porque esta es la relación enfermiza entre una madre y su hija. Todo se articula en torno a eso enriquecido por el conjunto. La ambientación como siempre en los productos de la HBO es impecable. La historia está situada en los años de la Gran Depresión y al verle te das cuenta de que esto siempre es lo mismo, que las crisis de este sistema se repiten y serán eternas.

La serie tiene uno de esos personajes odiosos que se quedan grabados a fuego. Veda es una niña que parece un tanto repipi y engreída y que cuando crece tiene unos aires de grandeza insoportable. Es un ser tortuoso para los que le rodean, capaz de cualquier cosa por ser la protagonista del cotarro. A veces puede parecer exagerado de tan malo pero basta mirar alrededor en nuestras propias vidas para percatarse de que hay gente así más cerca de lo aconsejable. Por lo menos la Veda de Mildred Pierce era una buena cantante de opera.

jueves, 17 de enero de 2013

The very best of Wilson Pickett


En la anterior entrada escribía sobre los Blues Brothers y citaba su película del mismo nombre (en España titulada Granujas a todo ritmo) en la que uno de los temas que más repercusión tuvo fue el Everybody needs somebody to love original de Solomon Burke y que también grabó entre otros Wilson Pickett, protagonista de esta entrada. Pickett está considerado por algunos críticos otro de los grandes del soul aunque también está muy olvidado por otro amplio sector de la crítica. Este recopilatorio es lo primero que escucho de Wilson y el impacto ha sido inmediato. El veneno ya se ha expandido. Quiero conocer más de la carrera de este hombre.

En este recopilatorio se incluyen 16 temas grabados en Atlantic, la compañía que según cuentan mejor partido sacó de sus cualidades. Pickett se rebotó al principio de su carrera con los de Atlantic porque una de sus composiciones If you need me fue lanzada por el sello en la voz de Solomon Burke. Y fue un éxito. Pero Pickett se resarció con creces posteriormente firmando un contrato con la compañía dirigida por Jerry Wexler quién se lo llevó a Memphis donde  le sacaron buen partido a su estilo arrollador. Aquí hay muestras de esa etapa en Memphis y también algunas otras.


Una de las curiosidades es la version del Hey Jude de los Beatles donde Duane Allman se hace cargo de la guitarra. Al principio la toma de Pickett no me había enganchado pero con las escuchas me ha acabado gustando mucho. Wilson va preparando el terreno suavemente, siendo fiel a la original. Al principio parece que está con el freno de mano echado hasta que se desata por completo y le sigue saltarina la guitarra de Allman. Una gozada.

La primera palabra que me viene a la mente tras escuchar a Wilson Pickett es poderío. Un estilo descarnado y directo a la línea de flotación. Sin dejarse nada en el intento. A por todas desde el principio. Es una de las facetas en las que se maneja con soltura en unos cuantos temas de este álbum (In the midnight hour, Land of 100 dances o She´s looking good) Pero también es capaz de cantar y muy bien, con sentimiento y delicadeza temas más pausados como I´m in love o 634-5789 e incluso otros con toque pop  como la fantástica Don´t let the green grass fool you. Así que, ¿cómo no voy a querer seguir profundizando en la carrera de este sujeto? Es lo que hay que hacer. Cuanto antes mejor. Barrunto que me voy a encontrar con otro de los grandes.