sábado, 3 de octubre de 2015

Ryan Bingham. Kafe Antzoki 02/10/2015

A veces los conciertos en los que menos expectativas pones te sorprenden. No esperaba gran cosa del bolo de hoy de Ryan Bingham en el Antzoki. No por nada en particular. Tan sólo tenía dos discos de este músico: Junky Star, que excepto dos o tres temas brillantes, tiene un aire muy plomizo y su última referencia, Fear and Saturday night con el que conecto mucho más y que posee momentos muy brillantes. Al igual que ha sido el concierto de hace pocas horas: luminoso y ardiente. Música cocinada con pasión por un tipo con una voz sorprendentemente cascada a sus treinta y cuatro añitos. Un diez también para los músicos que le arropan con precisión.

Afortunadamente han caído unos cuantos temas de Fear and Saturday Night. que es el disco que más pilotaba. Todas las que me más me gustan con especial mención para Island in the sky y Adventures Of You and me han figurado en el repertorio del amigo Ryan y su banda y hacia mitad del concierto ha mencionado a mi outlaw favorito, Steve Earle, para cascarse una versión de The Galway Girl. Fantástico. Estoy convencido de que Ryan Bingham se ha ganado esta noche en Bilbao a unos cuantos que como yo no sabían muy bien que esperar. Muy bueno, Ryan. Me ha encantado.



Fotos cortesía de Jon Ander y Alex Garrote, Gracias compañeros. Rock on!!!

viernes, 2 de octubre de 2015

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Cracker. The Good Life

Hoy ha comenzado oficialmente el otoño. Nubes y lluvia han entrado con ganas por estos lares y antes de las ocho y media ya era de noche. Se acerca la época que menos me gusta del año. Días más cortos, lluvia y frío, un rollo. Nada comparable al verano. En el horizonte seis meses más de trabajo en el empleo en el que más a gusto he estado en mi errante trayectoria profesional. Buenas e inesperadas noticias, excelentes porque a Su por fin le han hecho indefinida. Además en un par de meses pasarán por aquí una de mis bandas favoritas de todos los tiempos: Cracker. Fiabilidad total. A sus pies.


This holy circus camp
Aladdin and his lamp

A feverish daydreams and sway de loca

My face in magazines
The lesbian james dean
I got all I ever wanted


So I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be

The good life for you, for me

Well I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me

Down miles of empty road
With acolytes in tow
You could be persephone

A pigeon through the glass
A drunken trapeze act
Well you got all you ever wanted

So I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me

Well I don't mind saying
This is how the good life's supposed to be
The good life for you, for me

viernes, 18 de septiembre de 2015

Cracker. Berkeley to Bakersfield

Llevan más de veinte años en el negocio y jamás han dado un paso falso. Su discografía es impoluta. Hasta el raruno Greenland tiene su punto. Tienen la marca de los supervivientes y la mejor noticia del mundo es que siguen entre nosotros en buena forma, excelente apunto. Berkeley to Bakersfield es una gozada en la que apreciar todos los matices de los que hace gala esta banda. Su paleta sonora es amplia. Aquí se aprecia su inequívoco poderío rockero, el toque country siempre presente, ciertas melodías pop y por supuesto sigue la mala hostia y chulería de David Lowery, uno de esos cantantes que tal vez sin tener una gran voz saben llevar a su terreno cualquier tema.

Semanas antes de que este disco se fuese a publicar un amigo me comentó que había escuchado sólo una canción (Waited My Whole Life) que lamentablemente le recordaba a otra de The Wallflowers. Pero que confiaba plenamente en estos tipos. Que eso sería un pequeño desliz. Unas cuantas notas seguidas sin importancia y así es. Berkeley to Bakersfield es un álbum doble, a la vieja usanza y no se hace largo para nada, es más cuando acaba lo vuelvo a poner. Una y otra vez. Así es desde que me lo grabó mi colega hace unas semanas.

Y reconozco que las escuchas iniciales me descolocaron bastante. El primer volumen titulado Berkeley reúne a David Lowery y Johnny Hickman con Davey Faragher y Michael Urbano, componente originales de Cracker con los que no grababan desde hacía 20 años. Berkeley según cuenta Lowery en la mini-entrevista que publica Popular 1 este mes está formado por temas de protesta con letras de temática social y politica... La primera canción Torches and Pitchforks me descolocó por completo. Y la segunda March of the Billionaires acentúo esa primeriza sensación que pronto se dilapidó. Beautiful completa un buen trío inicial pero para mi lo mejor está por llegar.




Mis favoritas son las dos siguientes, El Comandante y El Cerrito. Dos canciones soberbias y peculiares. Me vuelve el loco el inicio de El Comandante y los coros del tema que no se quién los hará pero lo clava. El Cerrito tiene un bajo vacilón que se te queda pegado todo el día y unos pletóricos punteos cortesía de Johnny Hickman Qué decir del trabajo de este hombre a la guitarra. Alguna vez he escrito que es uno de mis favoritas de la historia mundial. Lo repito. Pasan los años y cada día es mejor. Y aquí tiene suerte de lucirse con su sonido perfecto en temazos como You Got yourself Into This o Life In The Big City.

El segundo volumen, Bakersfield se abre con Hickman a la voz aportando su inequívoco toque country en la deliciosa California Country Boy. Uno de esos temas de manual que esta banda borda con una sencilla y efectiva letra. Pero mi reino por temazos como el siguiente, Almond Grave, uno de esas canciones en la que los pequeños detalles cuentan mucho. Claro que King Of Bakersfield es otra maravilla. Se me caen las lagrimas de la emoción. Es que ya no escribo más. Cracker han sacado un pedazo de disco y por mi lo podían tocar enterito en directo, de la primera a la última. Espero poder verles en su próxima gira por estos lares. Y si es por partida doble, mejor. Vitoria y Bilbao, eso son los objetivos. Hay que luchar por la causa. ¡Viva Cracker!