There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
miércoles, 11 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
Steve Nash
No suelo estar muy de acuerdo con esa afirmación categórica que indica que los aficionados a un determinado deporte solo se acuerdan de los vencedores. Que los equipos o jugadores que eran muy buenos pero nunca ganaron nada pasan al olvido. Y una mierda. En mi retina están aquel glorioso dueto Stockton-Malone, el Run TCM de los Warriors con el inestimable apoyo de Sarunas Marciulonis, Barkley y su infinita ambición en una cancha de baloncesto, aquellos maravillosos Kings de Webber, Stojakovic y Divac y compañía y más recientemente los Phoenix Suns conducidos con mano maestra por uno de los mejores jugadores que han pisado nunca una cancha de baloncesto: el señor Steve Nash. Disfrutemos mientras siga jugando y deleitémonos al ritmo de Pearl Jam con las diabluras de este sujeto. Basket & Music, yeah!!!!!!
martes, 3 de abril de 2012
Eddie Cochran. 12 of his biggest hits plus Singin´ to my baby
La primera vez que supe de Eddie Cochran fue porque el otrora rockero de camisa leñadora Bryan Adams le nombraba en una entrevista como una de sus influencias. Pronto se le olvidó al canadiense seguir los pasos del bueno de Eddie y paso de la camisa leñador a la licra. Pero esa es otra historia. Cochran fue uno de esos malditos que murió escandalosamente joven. Sabía que había fallecido a una temprana edad pero no tanto. ¡Sólo tenía 21 años! Y me quedo perplejo tras escuchar como cantaba este tipo. Me sorprende ese registro tan contundente para un sujeto con esa edad. Vete a saber lo que hubiese podido hacer este hombre. Su legado es muy corto pero 100% recomendable. Y los adjetivos que se usaron en su época siguen vigentes. Esto es refrescante, derrocha vitalidad y entusiasmo. Un torbellino imparable que una vez lo escuchas te acompaña a todos los sitios. En tu cabeza suenan estos temas y te traen las mejores vibraciones posibles.
Mi inicio con Cochran ha sido una edición que incluye dos lps Eddie Cochran 12 of his biggest hits y Singin´to my baby más nueve temas extras. Últimamente he leído y escuchado en varios sitios que este año es el último del formato físico, que desaparece. No dudo de que lo vaya a hacer a medio plazo pero me parece una sentencia demasiado categórica y poco realista porque aunque cada vez se venden menos vinilos y cds todavía hay negocio, menor pero negocio al fin y al cabo. Y sería una pena que desapareciese. Este cd es una prueba de lo goloso que todavía nos resulta el formato físico a algunos. Da gusto invertir en material así. Dos discos en uno, presentación muy chula y un libreto consistente. Todo por 8 euros. Y lo más importante el contenido: música de alto voltaje, pegajosa, contagiosa de esa que te la pones según sales de casa en un día soleado y dices esto es rock´n roll, somos jóvenes e invencibles.
Bueno, pajas mentales al margen, tan sólo conocía sus dos clásicos referentes y mil veces versioneados C´mon everybody y Summertime blues. La primera la había escuchado en verión de Humble Pie y la segundo en The Who. Ambas espléndidas al igual que las originales. Y me siento como un niño con un juguete nuevo. Así de simple. Es una descripción que se ajusta tras volar alto con canciones como Three stepts to heaven, Hallelujah! I love her so, Cut across Shorty, Sittin´int in the balcony… En el disco que se titula 12 of his biggest hits es eso precisamente lo que te encuentras 12 temas imbatibles. Y si tienes la suerte de no haberlos escuchado nunca (excepto C´mon everybody y Summertime blues) pues entonces alucinas. La gozo tanto con la faceta más rockera y a todo trapo como con baladas profundas, sentimentales de esas que se te clavan con la increíble voz de este sujeto inundándolo todo. Este chico tenía una demoledora capacidad para bordar temas lentos tipo Lovin´time o Tell me why. En todo el disco son fundamentales los coros de The Johnny Mann Chorus.
En el libreto se explica que el amigo Eddie dominaba unos cuantos instrumentos y pronto comenzó a escribir su propio material. De los treinta temas que figuran en esta delicia la mitad llevan su firma. No está nada mal para un tipo tan joven. Además se hace hincapié en que Cochran fue un pionero en el estudio de grabación. A la faceta compositiva se le añade una interpretación poderosa, cantando con chulería y con un registro a priori inconcebible para alguien tan joven. La instrumentación es la típica de los años en el incipiente rock´n roll. Lo cual es un delicia. No me extraña que mis músicos favoritos adoren esa época. Es un sonido que no pasa de moda. Escucha Something Else y dime si esto no es una puta maravilla. Un material que solo no envejece sino que debería figurar en la dieta de todo el mundo.
Mi inicio con Cochran ha sido una edición que incluye dos lps Eddie Cochran 12 of his biggest hits y Singin´to my baby más nueve temas extras. Últimamente he leído y escuchado en varios sitios que este año es el último del formato físico, que desaparece. No dudo de que lo vaya a hacer a medio plazo pero me parece una sentencia demasiado categórica y poco realista porque aunque cada vez se venden menos vinilos y cds todavía hay negocio, menor pero negocio al fin y al cabo. Y sería una pena que desapareciese. Este cd es una prueba de lo goloso que todavía nos resulta el formato físico a algunos. Da gusto invertir en material así. Dos discos en uno, presentación muy chula y un libreto consistente. Todo por 8 euros. Y lo más importante el contenido: música de alto voltaje, pegajosa, contagiosa de esa que te la pones según sales de casa en un día soleado y dices esto es rock´n roll, somos jóvenes e invencibles.
Bueno, pajas mentales al margen, tan sólo conocía sus dos clásicos referentes y mil veces versioneados C´mon everybody y Summertime blues. La primera la había escuchado en verión de Humble Pie y la segundo en The Who. Ambas espléndidas al igual que las originales. Y me siento como un niño con un juguete nuevo. Así de simple. Es una descripción que se ajusta tras volar alto con canciones como Three stepts to heaven, Hallelujah! I love her so, Cut across Shorty, Sittin´int in the balcony… En el disco que se titula 12 of his biggest hits es eso precisamente lo que te encuentras 12 temas imbatibles. Y si tienes la suerte de no haberlos escuchado nunca (excepto C´mon everybody y Summertime blues) pues entonces alucinas. La gozo tanto con la faceta más rockera y a todo trapo como con baladas profundas, sentimentales de esas que se te clavan con la increíble voz de este sujeto inundándolo todo. Este chico tenía una demoledora capacidad para bordar temas lentos tipo Lovin´time o Tell me why. En todo el disco son fundamentales los coros de The Johnny Mann Chorus.
En el libreto se explica que el amigo Eddie dominaba unos cuantos instrumentos y pronto comenzó a escribir su propio material. De los treinta temas que figuran en esta delicia la mitad llevan su firma. No está nada mal para un tipo tan joven. Además se hace hincapié en que Cochran fue un pionero en el estudio de grabación. A la faceta compositiva se le añade una interpretación poderosa, cantando con chulería y con un registro a priori inconcebible para alguien tan joven. La instrumentación es la típica de los años en el incipiente rock´n roll. Lo cual es un delicia. No me extraña que mis músicos favoritos adoren esa época. Es un sonido que no pasa de moda. Escucha Something Else y dime si esto no es una puta maravilla. Un material que solo no envejece sino que debería figurar en la dieta de todo el mundo.
lunes, 2 de abril de 2012
Cracker. Turn On, Tune In, Drop Out With Me
Come on, turn on, tune in drop out with me
Baby you need a break so let's just run away
Well I'm tired of coding perl, tired of VBA
Maggie throw your law books away
Turn on, tune in, drop out, give up with me
Now picture this
I'm shopping in town for our homemade Agrarian fortress
You're texting: Corian, granite or tile kitchenette in the gun nest?
Well we'll find a little meadow high up in the Cascades
Baby we won't ever come down
Turn on, tune in, drop out, give up with me
Turn on
Tune in
Drop out
With me
The whole thing's coming down so let's just get out of the way
Well I'm not paranoid there is no conspiracy
But I swear Big Brother's watching me
Turn on, tune in, drop out, give up with me
So you're serving aperitifs to the local survivalist militia
In camouflage you're fine but the locals still call you Morticia
Well we'll find a little meadow high up in the Cascades
Baby we won't ever come down
Turn on, tune in, drop out, give up with me
Buy a little cabin in the Adirondacks
Baby they'll never find us
Turn on, tune in, drop out, give up with me
Hand stitch your tee pee
With the east Mojave
Watching for black helicopters
Turn on, tune in, drop out, give up with me.
viernes, 23 de marzo de 2012
Aretha Franklin. I Say A Little Prayer
Los viernes son mi día favorito. Y la banda sonora tiene que estar a la altura de las circunstancias. Nadie mejor que Aretha Franklin para endulzarnos la existencia. Cuando escucho a Aretha, al igual que con Sam Cooke un pensamiento sencillo y contundente viene a mi mente: No se puede cantar mejor. Este tema lo descubrí a través de una película La boda de mi mejor amigo en una divertida escena. Pero allí no la cantaba Aretha. La de Aretha es incomparable, imbatible y eterna. Feliz fin de semana.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Solomon Burke
Hoy 21 de marzo hubiese cumplido 72 años Solomon Burke. Descubrí su música cuando mi hermana me regaló en las navidades de 2002 Don´t give up on me. Un disco en el que perderse una y otra vez. Esos artefactos que hacen que la vida por aquí sea un poco mejor. No me canso de recomendarlo y tampoco de seguir indagando en la discografía de este hombre. Sigo en ello y esto se ha convertido en una bendita obsesión que está proporcionando deliciosos momentos. Estoy a la espera de que en el buzón de casa me echen Soul of the blues y tengo todavía pendientes unos cuantos. Quedarse solo en Don´t give up on me hubiese sido un error pero si alguien tiene solo ese disco de ese hombre ya posee un álbum mágico. Indagando en su discografía me he encontrado una gloriosa primera etapa en Atlantic (1961-68) con seis discos fundamentales a los que hay que sumar el Proud Mary: The Bell Sessions del 69 más todo lo que editó en la pasad década. En medio espero que unas cuantas joyas por descubrir. Poco a poco. Ojalá editen más material de este tipo. ¿No grabó mas temas con Joe Henry y Buddy Miller? ¿Qué tal un dvd en directo de los años sesenta, setenta o de una de sus innumerables giras por Europa en los ochenta? ¿Y esa autobiografía que estaba escribiendo? Ja,ja. Esto no tiene remedio. De momento disfruto con lo que tengo y me deleito y me parto la caja leyendo King Solomon: The Throne in Exile el capítulo que Peter Guralnick le dedica en su libro Sweet Soul Music.
Una vez más y no será la última, Solomon Burke the King of rock´n soul.
viernes, 16 de marzo de 2012
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