Hace una hora que Sylvain Sylvain se ha cascado un imperfecto, etílico y divertido show en la sala Bilborock. Una pena que hoy no fuese sábado y al día siguiente no hubiese que madrugar para unirse al pequeño jolgorio que se han montado en escena estos piratas. Sabía a lo que iba y el show ha cumplido lo esperado. También mi colega Rober se lo ha pasado pipa. Y nos hemos echado unas risas. Adrenalina y punk rock servidos con cachondeo por el locuaz y comediante Sylvain muy bien secundado por el eterno Peter Pan que es Sami Yaffa, por un zigzagueante Stevie Klasson y con Chris Musto dándole duro a la batería.
Voy a confesar que por un momento he creído que el show iba a degenerar hacia el lado borrachuzo total sin que la música estuviese presente pero todo se ha reconducido a un pequeño concierto vitalista con Sylvain pasándoselo en grande ejecutando de nuevo temas míticos como Pills, Trash o Personality crisis con la que se han despedido tras algo más de hora y cuarto. También han rendido un pequeño homenaje a Velvet Underground que Sylvain ha dicho que eran sus favoritos, con Femme Fatale y Sylvain nos ha recordado que todo el punk rock le debe mucho al gran Eddie Cochran. Estoy de acuerdo. Mañana más con The Black Halos en el Antzoki.
Es curioso pero cuando mi amigo Rober me grabó este disco a mediados de los noventa la única canción con la que en las primeras escuchas no conecté fue You Crucified Me. Respecto a las demás es junto a Deadtime Stories la menos punkarra y visceral pero es igual de buena que el resto. Con el tiempo se ha convertido en una de mis favoritas aunque éstas cambian cada día porque Demoliton 23 es un disco en el que perderse una y otra vez y que no me canso de escuchar jamás. Hace poco se lo grabé a un colega del curro y flipo, me dijo pero muchacho, ¡esto lo tiene todo! Este artefacto se debería reeditar pero ya. Imprescindible.
En el prólogo de Fuego eterno la biografía que sobre Jerry Lee Lewis escribió Nick Tosches en 1981, Greil Marcus, uno de los totems de la critica musical norteamericana señala que este libro no sólo es la mejor biografía que se haya escrito nunca sobre un músico de rock sino que además debe ser considerado una obra literaria mayor. El día que este artefacto aterrizó en la librería y leí ese primer párrafo de Marcus las ganas que tenía de leerlo se dispararon por completo. Además en el Ruta 66 de marzo una pequeña columna de Ignacio Julia animaba a sumergirse en el comparando la destroyer vida de Lewis con la de otros contemporáneos con mucha fama al respecto pero que le hacen los recados al Killer en cuanto a excesos y desvarios se refiere.
Ante expectativas tan altas las primeras 70 páginas aproximadamente me han descolocado por completo. Fuego eterno se aleja de cualquier otro libro que haya leído sobre un músico o banda. Tiene un enfoque diferente, indudablemente literario y esta prodigiosamente escrito. En esas páginas lo que Tosches nos cuenta con tino es la vida de los antepasados de Jerry Lee Lewis, casi todos unos atrapados de cuidado por resumirlo de forma chusca. El autor escarba en unos antecedentes plagados de jugadores y bebedores empedernidos acompañados por sus biblias y su asambleas de Dios en un cóctel explosivo del que Jerry Lee Lewis sería años después el representante más célebre y desquiciado. Un apellido familiar me ha llamado la atención. Se trata de Jimmy Swaggart un telepredicador al que si mi memoria no me falla The Man dedicó un No Me Judas Satanas en Popular 1 hace unos lustros.
Este libro sobre Jerry Lee Lewis se publicó en Estados Unidos en 1982. Si lo hubiese leído ese año me hubiese sorprendido que Lewis estuviese vivo. Que el pasado 25 de septiembre Jerry Lee haya cumplido 80 años es absolutamente delirante. La cantidad de alcohol, estupefacientes diversos y medicinas alternativas que ha ingerido este sujeto desafían a la ciencia. Tosches señala numerosas incidencias al respecto y las cuenta con suma gracia no exenta de elegancia.
En toda biografía suele haber claroscuros. Nadie es bueno o malo solo. Todo el mundo tiene sus contradicciones pero a Jerry Lee estas le torturaban de forma brutal. El tema de Dios para aquí, Dios para allá le traía frito pero siempre ganaba Satán, de calle además. El propio Lewis afirmaba respecto a su apodo Killer que se lo tenía merecido: Odié ese maldito apodo desde que era niño, pero no hubo forma de quitármelo de encima. No creo que lo utilizasen en el sentido de asesino, ni que yo fuera por ahí matando gente. Creo que lo decían en sentido musical. Aunque es verdad que soy un hijo de puta de lo más cruel.
Tosches escarba en las raíces de la música de Jerry Lee Lewis que se encuentran como era de esperar en sucias cantinas regentadas y frecuentadas por negros que el pequeño Lewis visitaba asiduamente en lugar de ir a la escuela. Al Killer le atraía el lado chillón y diabólico de todas esas canciones que salían de los tugurios más infectos. Y pronto desarrollo una habilidad pasmosa al piano para centrifugarse cualquier canción con su peculiar estilo. Siendo adolescente se cepillaba a quien se pusiese por delante ya fuese con el piano o en otras lides.
Sus años en Sun están perfectamente documentados y contados. Su alianza con el sello de Sam Phillips dio joyas que a día de hoy siguen sonando poderosas. Y su posterior reconversión al country da mucho juego también. Hoy en día parece algo evidente pero tras los inicios rockanroleros de Jerry Lee había muchas dudas de su capacidad para tener éxito en ese campo.
Las relaciones con las mujeres son a cual más delirante y extravagante. La palma se la lleva la boda con su prima de 13 años Myra Gale, causante del hundimiento de su carrera cuando al realizar una gira por Inglaterra en 1958 saltó el escándalo con la prensa británica haciendo sangre como si no hubiese mañana. Tanta saña pusieron que Jerry Lee tuvo que cancelar conciertos en esa país y salir por patas. A su regreso le esperaban los periodistas norteamericanos con la artillería preparada. Tosches cuenta de forma estupenda este suceso. Lewis lejos de amilanarse, se venía arriba. No había tipo más chulo y desafiante que el. Cuando un periodista del Daily News le preguntó si no le parecía extraño que un hombre se casara con una niña de trece años, Lewis alzó la voz y le dijo: Anote esto. Es una mujer.
Curiosamente en el mismo lugar donde comenzó su declive se inició de alguna forma su resurrección ya que fueron unas cuantas giras por Inglaterra las que levantaron la carrera de Lewis de nuevo junto a su apuesta por el country a sugerencia de un viejo conocido. Aquellos años en Mercury se saldaron con unos cuantos discos country que según cuenta Tosches son referencias obligadas en su carrera.
El arranque de Fuego eterno es espectacular con la legendaria anécdota de la noche en la que Jerry Lee Lewis se presentó armado y hasta las trancas de alcohol y diversas sustancias en Graceland para hacer una visita a su odiado rival Elvis Presley. Vamos a finalizar con la finura de Lewis: El puto Elvis Presley de los cojones, viviendo ahí en esa maldita mansión como si fuera Dios, cuando no era más que un viejo drogadicto gordinflón que se teñía el pelo igual que una puñetera mujer... Good vibrations.
En breve The Black Halos inician una extensa gira por la Península con una formación en la que a los fundadores Billy Hopeless y Rich Jones les acompañan Star Mafia Boy a la guitarra, Sue Gere al bajo y Johnny Biscuit a la batería. Se auguran unos bolos intensos y sudorosos a la altura de la pequeña leyenda underground que es esta banda. Su fama se cimenta en trabajos tan adictivos como The Violent Years de hace casi tres lustros, la clase de álbum inspirado que aguanta bien el paso del tiempo. No juega en la liga de maravillas como Demolition 23 o Neurotic Outsiders pero tiene sus momentos.
Y esos instantes son sobretodo la triada inicial. Tres temas contundentes provistos de estribillos quedones y con gancho: Some things never fall, No Tomorrow Girls y Jane Doe. Los escuchas quince años después y siguen funcionando a la perfección. Supongo que caerán en sus bolos. The Violent Years bebe de los referentes del género punk y apenas se desvía de ahí. Pero lo hace con gracia. La suficiente para acudir a su bolo el próximo 13 de abril en la parte de arriba del Antzoki.
Seamos sinceros la carrera en solitario de Mick Jagger es una absoluta pérdida de tiempo con una sobresaliente excepción, Wandering Spirit que el amigo Mick editó en 1993 bajo la producción del barbas -Todo lo convierto oro- Rick Rubin. Dicen que del estudio salieron algo más que enemistados, tal vez por eso, o simplemente porque se conjugaron los astros lo cierto es que este álbum no solo aguanta el paso del tiempo sino que es el mejor disco que jamás ha grabado un stone en solitario y se merienda a los Stones post Tatto you con facilidad.
De modo que un año antes de que los Stones pusiesen de nuevo la maquinaria en marcha con Voodoo Lounge Jagger escogió al entonces incipiente Rubin para que le produjera su disco y el resultado es muy bueno. De hecho si cogemos la practica totalidad de este disco y le añadimos cuatro o cinco potentes temas del mencionado Voodoo Lounge el resultado podría haber sido un despampanante álbum de los Stones. Pero tal y como está ya es una obra a tener en cuenta.
Mick se rodeo de unos cuantos músicos de postín que pusieron la guinda a una nomina de temas a cual mejor. Entre los participantes destacan Benmon Tench, Jim Keltner o Billy Preston. Acierto a la hora de escoger las versiones, especialmente una megasensual Use Me de Bill Withers con el acompañamiento del plasta de Lenny Kravitz que hay que reconocer que le secunda perfectamente.
Wired All Night es un inicio efectivo, un tema con gancho que preludia cosas mucho mejores. Como la siguiente Sweet Thing una canción con el sello característico de Jagger, que se inicia con ese falsete tan propio de Mick, un bajo serpenteante y en el que luego el cantante pone la voz más dura para culminar con un pequeño y sabroso solo de saxo a cargo de Courtney Pine. Nada más terminar este tema suena el piano con la voz de Jagger en Out Of Focus, un inicio que me pone cachondo perdido, al que le sigue un acompañamiento de los coros de Lynn Davis, Jean McClain y Jeff Pescetto. Cancionaca a la buchaca. Don´t Tear Me Up es otro tema de altos vuelos. Una canción magníficamente construida que va ganando según avanza con sugerentes detalles instrumentales y con una poderosa interpretación vocal de Mick, lo que va ser una constante en todo el álbum. Put me in the trash es otro tema perfecto para ser un single arrasador. Tanto esta como la anterior siempre las he asociado con Debutante de Nash Kato. Pero esto puede ser perfectamente otro cruce de cables de este humilde escriba.
Evening Gown es una plástica balada que se te incrusta poco a poco en la que suena uno delicioso pedal steel ejecutado por JayDee Mannes. La interpretación vocal de Jagger es fantástica. Mother of a Man respira aires stonianos por los cuatro costados y es otra píldora poderosa con la armónica soplada por Jagger reinando en una parte exquisita. Uno se la imagina con los lastimeros coros de Richards de fondo. Otra de las versiones es Think. Jagger se la centrifuga a gusto. Nueva mención especial para Courtney Pine por su explosivo solo de saxo. Imposible quedarse quieto con tamaño tema. La canción que da título al disco es otro single potencial. Me encanta ese inicio hasta que se llega al estribillo con los coros arropando a Mick para finalizar en la misma tesitura que comenzó. Hang on me to tonight me vuelve loco directamente, así, sin más. I´ve been lonely for so long es otra pequeña joya una lástima que no sea la última canción del álbum porque las dos últimas siempre me sobraron. Eso no quita para que este sea un pedazo de disco.
I got a double wide in my own merlot vineyard I got plenty of space to park my dually truck I never have to deal with LA traffic life is good they call me the king of Bakersfield
I work from dusk to dawn for paramount pictures set carpenter and all around handy man back in Bakersfield I got a sinaloan beauty Life is good they call me king of bakersfield
We got wide open spaces for my friends to come drink beer we got a stage in the back with band two stepping all night long
I got some motorcycle riding neighbors we never have no trouble round here all my friends say I live like a king in Bakersfield
Do what you want if you ain't hurting no one Ain't nobody’s business how you live your life I'm a red state union man from California Life is good they call me king of Bakersfield