viernes, 19 de octubre de 2012

Let´s get it on

Un día escuché a Javier Cansado en la Cadena Ser hablar sobre su obsesión por la canción Let´s get it on de Marvin Gaye. Contaba el bueno de Cansado con su gracejo habitual que había grabado el mencionado tema en una cassette de 60. Todo el tiempo sonaba la misma canción. Vuelta y vuelta. Si bien mi obsesión por la tonada no llega tan lejos no le va a la zaga. Cada vez que pincho ese bendito disco Let´s get it on suena varias veces seguidas. Es más tengo la costumbre de repetir el inicio de la canción de forma compulsiva. Así que hoy en esta bonita noche de viernes vamos a hacer caso una vez más a Marvin Gaye. Porque nunca vamos a ser más jóvenes que ahora mismo ni vamos a tener tantas ganas como hoy ( bueno las ganas mañana serán mayores. Eso seguro.) 


I´ve been really tryin´ baby
Tryin to hold back this feeling for so long
And if you feel like I feel baby
Come on, oh come on, ooh

Let’s get it on, ow baby
Let’s get it on, let’s love baby
Let’s get it on, sugar
Let’s get it on, woo

We’re all sensitive people with so much to give
Understand me sugar
Since we got to be, let’s live, I love you
There’s nothin’ wrong with me lovin’ you, baby no no
And givin’ yourself to me can never be wrong
If the love is true, oh baby ooh

Don’t you know how sweet and wonderful life can be, ooh ooh
I’m askin’ you baby to get it on with me, ooh ooh ooh
I ain’t goin’ to worry, I ain’t goin’ to push, won’t push you baby
So come on come on come on come on come on baby
Stop beatin’ round the bush, hey

Let’s get it on, ooh ooh
Let’s get it on, you know what I’m talkin’ about 
Come on baby, hey hey, let your love come out
If you believe in love let’s get it on, ooh
Let’s get it on baby, this minute, oh yeah
Let’s get it on, eeeeeeeeee
Please get it on, hey hey
Come on come on come on come on come on darlin’
Stop beatin’ round the bush, oh, gonna get it on
Beggin’ you baby I want to get it on
You don’t have to worry that it’s wrong
If the spirit moves you, let me groove you
Good, let your love come down, oh
Get it on, come on baby, do you know I mean it
I’ve been sanctified, hey hey
Girl you give me good feelings, so good
Somethin’ like summertime


jueves, 18 de octubre de 2012

Huey Morgan, la Voz


Ayer a la noche estuve viendo La Voz ese programa de Tele 5 que esta batiendo records de audiencia. Por si a alguien le interesa o esta como yo bajo mínimos el funcionamiento es sencillo. Concursantes de todo el país pasan por un escenario para cantar. Frente a ellos en cuatro butacas dadas la vuelta están cuatro de los artistas más grandes de este país (David Bisbal, Rosario, Malu y Melendi). De modo que estos profesionales no pueden ver pero si oír lo que acontece en el escenario. Si les gusta y quieren tenerlo en su equipo deben pulsar un botón. Si el botón lo pulsan más de uno es la persona que ha cantado la que elige en qué equipo quiere estar para recibir los sabios consejos de estos pedazo de artistas. La siguiente fase es que habrá unas eliminatorias entre los equipos de Bisbal, Rosario, Malu y Melendi para ver quién termina siendo la voz.

Mentiría si escribiese que no pase cuarenta minutos (lo pillé empezado, pero la semana que viene, ahí como un clavo a las 22:00) entretenidos. No sé si el formato es original o está importado de algún otro sitio. Pero el programa encaja en estos tiempos que vivimos donde todos los programas tienen los mismos tics. Todo va del mismo rollo. Sea cantar, bailar o hacer punto. No se si me explico. El caso es que Susana y yo nos echamos unas risas con el tinglado y en un momento dado Susana me dijo que si Huey Morgan de Fun Lovin´ Criminals pasase por este programa no pasaría ni la primera criba. Los dos nos desternillábamos. Y es cierto el amigo Huey puede que haya grabado canciones como Little song mientras se corta las uñas, se hace un cola cao o se afeita. O tal vez las tres cosas a la vez. Pero cómo me gusta. La voz es Huey Morgan, sin duda.




miércoles, 17 de octubre de 2012

Despilfarro


Este domingo a la noche como hago desde hace meses puse el programa Salvados dirigido y presentado por Jordi Évole en La Sexta. A los de esta cadena como a los de las demás se les ve el plumero y siempre se meten con los mismos. Claro que éstos (hablando claro el PP) se lo ponen muy fácil. Pero Salvados creo que está más currado que el Intermedio aunque con ambos me echo unas risas. Jordi tiene desparpajo y en sus programas ha planteado cuestiones interesantes. El pasado domingo emitieron de nuevo uno que se titulaba Cuando éramos ricos. De los mejores que he visto.

En este programa se daban cuenta de algunos despilfarros de dinero público que pueden explicar por qué estamos como estamos por estos lares. El dato que más me impacto es que en España hay más de cincuenta aeropuertos (para algo menos de 50 millones de habitantes) mientras que en Alemania tienen dieciocho (para pasajeros) para casi el doble de la población. Eso es lo que se cuenta en el documental. Luego según he comprobado en diferentes webs se menciona que en Alemania hay 39. Me da igual. Lo grave aquí sin compararnos con nadie es que hay aeropuertos que no tienen apenas pasajeros, lo esperpéntico es que haya mas de veinte aeródromos que tienen otro a menos de una hora por carretera. Por ejemplo Vitoria rodeada de cinco aeródromos, sin contar el suyo: Bilbao (a 73 kilómetros), San Sebastián (117), Pamplona (119), Burgos (116) y Logroño (116).

Según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada solo ocho de los 47 aeropuertos gestionados por Aena presentan resultados positivos: Palma de Mallorca, Málaga, Gran Canaria, Alicante, Tenerife Sur, Girona, Bilbao y Murcia.  Este organismo salva a otros trece considerados “necesarios” por absorber gran parte del tráfico de pasajeros y mercancías, aunque no sean eficientes. Pero, ¿y el resto? Cómo se puede tirar el dinero público con tanta facilidad. Casos como el de Castellón y Lleida son de escándalo y nada parece cambiar en este país. Así nos va.


martes, 16 de octubre de 2012

Chris Isaak. Forever Blue


Los grandes conciertos son esos que recuerdas en cualquier momento. Una canción, un olor, un paisaje, cualquier cosa te puede traer a la memoria vete a saber por qué una de esas noches mágicas. Hoy nos hemos levantado con el tipico sirimiri del norte y me apetece escribir sobre Chris Isaak del que vimos un show espectacular en el Festival Azkena bajo una lluvia muy similar a la de hoy.

Forever Blue es la clase de álbum que no te cansas de escuchar jamás. Recuerdas cómo lo conseguiste y la emoción inicial al escucharlo que muchos años después sigue ahí. Y cuando eso sucede te sientes eufórico. Afortunadamente tengo unos cuantos cientos de discos que encajan en esto que escribo. Y eso son palabras mayores.



En Forever Blue no hay ni una canción de relleno. Y eso no sucede tantas veces. Acudir a este álbum a menudo es un verdadero placer. Son 39 minutos y 58 segundos sin desperdicio donde la voz de Isaak esta pletórica y las guitarras suenan muy bien. Adoro ese sonido. No controlo nada de temas técnicos de guitarra pero supongo que a la pericia de los músicos se la añadirá que el productor sabía como tenían que sonar los instrumentos.

Como sucede tantas veces Chris Isaak encontró la inspiración cuando estaba pasando un mal momento tras la separación de su novia. Escribió trece temas del tirón que se regodean en su dolor y tristeza pero mentiría si dijese que este disco me pone melancólico, para nada, es todo lo contrario. Puede resultar paradójico que mientras que un tipo canta a su tristeza tu tararees con alegría canciones como Somebody´s crying, Go walking down there, Don´t leave me on my own o I believe





lunes, 15 de octubre de 2012

Pearl Jam. Vitalogy


Es inevitable sentir un latigazo cuando escuchas ciertos discos. Están ligados a una época concreta de tu vida y hacen que te acuerdes de lo que hacías en esa época, de cómo te sentías y de cuáles eran tus sueños. Así que cada vez que los pones en el reproductor te invade ese sentimiento tan humano que es la nostalgia. Pero dependiendo del álbum éste te puede inyectar vitalidad. Son los que superan el paso del tiempo. Los que aportan algo más que el recuerdo de un momento determinado. Y eso definitivamente es un subidón, una gran alegría. Esto último me sucede cuando pincho Vitalogy. Como he escrito te trae recuerdos pero lo bueno es que la música todavía tiene fuerza, así lo percibo yo al menos.

Ese adrenalitico inicio con Last Exit prácticamente unida con Spin the black circle me sigue poniendo las pilas. Si hoy en día voy a ver en concierto a Pearl Jam me gustan que suenen ambas. Y eso mismo me sucede con otras tantas de este disco como: Not for you, Inmortality o Cordury que se ha ganado un hueco entre los clásicos de la banda. Canciones como estas son la mejor señal de que el disco aguanta bien el paso del tiempo por lo menos en mi casa. En su día tanto sobre este disco y sobre todo sobre el No Code se comentó que la influencia de Neil Young había ido demasiado lejos. Como si fuese algo malo. El rastro del canadiense se sigue en temas como Not for you o incluso Tremor Christ y ambos me parecen buenos. Bienvenida la influencia del canadiense. Es alguien muy bueno a quien seguir.










domingo, 14 de octubre de 2012

En tierras castellanas


Hoy he venido de viaje tras una estancia de cuatro días en un pequeño pueblo de Valladolid. Hacía ya cuatro años que no pasaba por allí y las cosas como en todos los sitios parece que han ido a peor. Pero más allá de esa realidad indudable he disfrutado de unas cuantas jornadas alejado del bullicio de la ciudad, respirando tranquilidad por los cuatro costados en un ambiente sano muy diferente del que habito. Le comentaba a mi primo y a un amigo suyo que es un buen sitio para vivir, es lo que yo entiendo por calidad de vida. Puede que mucha gente acostumbrada al compás de lo urbano se ahogase en un lugar así pero si quieres meneo tienes Valladolid a quince minutos escasos en coche.

De todas formas es una sensación que me suele asaltar cada vez que me paso por allí. Y es muy probable que sea un sentimiento idealizado porque casi siempre que he ido ha sido en época de buen tiempo y no en el crudo invierno castellano. (Mi aita siempre me recuerda la frase de Miguel Delibes: Castilla: nueve meses de invierno tres de infierno. Es cierto que el clima castellano es duro. Hay un hecho irrefutable: Castilla y León es una de las regiones europeas más deshabitadas de Europa. Por algo será. Pero bueno que me desvío del tema: calidad de vida. Este es un concepto muy subjetivo y los indicadores pueden variar dependiendo de la persona.

Para mi un lugar a tiro de piedra de una ciudad grande como Valladolid, con un clima duro pero no irrespirable, con escasa contaminación y posibilidades de crecimiento es un buen lugar para habitar. Eso es lo que he pensado estos días cuando paseaba a Maialen en la hora de la siesta e iba disfrutando del sosiego por la meseta castellana. Claro que me estaba dando toda la solana y tal vez he perdido el sentido de la realidad. En cualquier caso he disfrutado de mi estancia por tierras castellanas y además he visto a unas cuantas personas que tenía ganas de ver. Me propongo no tardar en volver tanto como la última vez y espero encontrarme con proyectos tan interesantes como Portillo en transición o con Cooperativas Agrícolas que triunfen y puedan con la especulación que domina este cochino mundo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Loretta Lynn. Van Lear Rose


Jack White es uno de los músicos que más opiniones a favor y en contra aglutina de la última década. Con su grupo principal White Stripes ha gozado de un apreciable éxito de ventas y critica y a menudo se le ha señalado como el líder de una supuesta escena de grupos en Detroit. Es uno de esos músicos que despierta tantas filias como fobias. A mi reconozco que la música de su banda jamás me ha vuelto loco, más allá de algunas canciones, pero el tipo, el personaje me parece interesante. Y lo que intensifica esa sensación es que el hombre se ha involucrado como productor en unos cuantos discos atractivos y ha colaborado hasta con el mismísimo Bob Dylan y los Rolling Stones. Esas cosas uno las tiene en cuenta. Aunque no son desde luego definitivas.

Lo cierto es que en este Van Lear Rose acierta de pleno. Sabe elegir el sonido, potencia las cualidades de Loretta y consigue momentos rockeros que se convierten en clásicos instantáneos.  Al parecer en el estudio el amigo White acabo hasta los mismísimos de la diva del country. Tal vez eso sea bueno y moneda común, ya que los conflictos en estudio han estado a menudo ligados a espléndidos resultados.


Aquí la partida viene ganada desde la elección de los temas. Pegajosos y directos como ese tremendo Have Mercy con regusto zeppeliano que justo cuando termina engancha con la vitalista High on a mountain top con un eufórico toque gospel o como el propio dueto que se marca Jack White con Loretta en Pórtland Oregon, donde la mujer le pega un repaso a Jack. Es curioso el contraste que se da en esta canción con la vocecilla de Jack y la contundencia de Loretta. Queda muy chulo.


Hay un bonito equilibrio entre temas con un inequívoco resgusto country como la delicada Trouble on the line o la más follkie pero igual de irresistible Family Tree o las más rockeras Have mercy, Pórtland Oregon o Mrs. Leroy Brown. El asunto se resuelve en cuarenta y pocos minutos rebosantes de talento e inspiración. La señora Loretta logró dar una buena patada en la mesa y presentarse en el mundillo rockero para que ignorantes como yo disfrutasen con su música. A mi me ganó desde la inicial y arrebatadora Van Lear Rose. Me gusta como canta y su voz. Lo que no siempre va unido. Ni se las veces que he puesto Van Lear Rose como inicio para un día soleado como el de hoy.