sábado, 15 de febrero de 2014

Steve Earle. The Low Highway

A veces me empeño en encontrar al Steve Earle de primeros de los noventa y es un intento inútil. Si, ya no hay ese nervio, y esa mala leche de antaño pero el tipo ha sabido encontrar el hueco por el que seguir escribiendo maravillosas canciones que cuentan interesantes historias. La música ha perdido contundencia y empuje pero sería un error por mi parte no darle cancha a discos como este The Low Highway porque merece ser escuchado y degustado con calma. Las prisas no valen aquí y a la música Earle siempre le reservaré un hueco especial en mi hogar. 

Con más de treinta años de carrera a sus espaldas y habiéndolas visto de todos los colores en los últimos tiempos Steve Earle ha guiado su carrera por una senda tranquila. Sus cuatro últimas referencias discográficas le muestran muy diferente a sus años salvajes (Guitar Town o Copperhoad Road) o a su resurgimiento increíblemente inspirado en I feel alright o El corazón.  En The Low Highway continúa la senda del apreciable I´ll never get out of this world alive con mejores resultados si cabe.


Exceptuando Calico Country, Down the road Pt II y 21st Century Blues que tienen un toque más rockero el resto del álbum se mueve por terrenos tranquilos. Pero eso no es problema cuando hay un surtido de canciones tan inspiradas. Porque aunque tal vez ni en la primera ni en la segunda escucha el álbum se haga notar a base de darle oportunidades un día es That All you got? la que te atrapa otro es Love´s gonna blow my way la que llama tu atención y en otro encuentras ecos de aquel reivinicable The Mountain en Warren Hellman´s banjo.

El álbum se editó el pasado año bajo el nombre de Steve Earle & The Dukes. En los Dukes actuales tienen un peso fundamental Eleanor Withmore (violín y mandolina) y Chris Mateson (guitarra), además de los sospechosos habituales: Kelly Looney (bajo) y Will Rigby (batería). Además otro nombre destaca en los créditos. Es el de Lucia Micarelli que desconozco quién es pero que compone junto a Earle dos buenos temas con aire a New Orleans: After Mardi Grass y Love´s gonna blow my way. 


Steve Earle finaliza el disco a lo grande. Remember Me deja un sabor exultante con una de esas letras marca de la casa. En ese apartado Earle sigue siendo de mis favoritos y no ha perdido ni un ápice de su clarividencia. The Low Highway es la clase de álbum que no sorprende ni hacer ruido pero del que con el tiempo acabas tarareando varias de sus canciones. Y ese sigue siendo el secreto del gran Steve.


martes, 11 de febrero de 2014

viernes, 7 de febrero de 2014

Cracker. Seven Days

Ayer a la noche después de quedar con un colega para charlar un rato e intercambiar material (en el que claramente salgo beneficiado) me puse una de las joyas que me había grabado. Se trata de un dvd en directo de Cracker para el programa Rockpalast alemán. La calidad en ese espacio está asegurada. Imagen impecable y muy buen sonido. En Alemania se lo montan bien en muchas cosas. En el rock también.

Me alegra encontrarme de nuevo con esta banda. Son una de los combos más fiables del mundo y siempre es buen momento para reivindicarles. Les he visto un par de veces en directo pero hace muchos años. Las dos últimas ocasiones en las que se han pasado por aquí no he podido ir a verles y se les echa de menos. A mi siempre me alegran el día y tienen un repertorio de canciones que me vuelve loco. Así que lo escrito, Cracker una de las bandas más infravaloradas del planeta y Johnny Hickman uno de los hachas con más clase del mundillo rockero.


So we were standing, like the last rock band on the planet
Of vapor trails and alpine skies
It's all green fields, yellow flowers, and brown liquor
Oh brown liquor


Bug's got a job in the Catskills
Met some fraulein along the way
Took her home, but then she had an episode
Though it did disturb him, he was strangely compelled

Seven days will I've been waiting
Seven days and seven nights
Seven days will I've been dreaming
Of the real thing
Of the real thing

So we were standing around, fading in and out of fashion
While Amerikids dug Eurobeats
Well we know all of the doormen and other bartendresses
And there ain't nothing that you don't got that we don't need
Did I say that right?

Seven days will I've been waiting
Seven days and seven nights
Seven days will I've been dreaming
Of the real thing
Of the real thing

sábado, 1 de febrero de 2014

Buddy Miller. Somewhere Trouble Don´t Go

Esta mañana un amigo me ha hecho acordarme de Buddy Miller. En esta época repleta de gadgets tecnologicos, de personas buscando la fama a toda costa bajo cualquier excusa, de vídeos chorras reproducidos hasta la saciedad en You Tube, también hay espacio para músicos curtidos en mil batallas. Gente que ha paseado su arte por la puta calle y que hace una música real, contundente y que a mi me vuelve loco. 

Desde que hace casi diez años mi colega me descubriese aquel mítico Universal United House Of Prayer la música de Buddy me acompaña siempre. Me gusta como canta, toca la guitarra y produce. Sus canciones más lentas y aquellas en las que se desmelena. Ahora está recogiendo los frutos en cuanto a prestigio y popularidad de una larga carrera que comenzó a principios de los ochenta buscandose las habichuelas por cualquier lugar. El caso era llevar la música a cuestas, allí donde hubiese oyentes dispuestos. La música de Buddy es para degustarla a todo volumen y perderse en ella a gusto.

Ahí va esta tremenda Somewhere Trouble Don´t Go. Tres enlaces. Primero la versión de estudio que a mi particularmente me encanta. Hay que hacerla sonar a tope. La segunda en acústico en buena compañía femenina y para finalizar la tercera con Robert Plant soplando la armónica y Patty Griffin, Emmylou Harris y Jim Lauderdale en los coros. Como le gritaba Parry a Jack en El rey Pescador: Yo quiero a este tío!!!!!!!!!!




Devil had a daughter
Took me to deep water
Tried to kill me with a kiss
She said "hey now honey"
What about the money
I said " I ain't got time for this"

Take me take me somewhere trouble don't go
Make me make me someone trouble don't know

She said baby come inside
I said sorry I got to ride
Sorry but I got to ride
You know you could end up dead
Sleeping in the devil's bed
Sleeping in the devil's bed

Take me take me somewhere trouble don't go
Make me make me someone trouble don't know

Baby wants to drive my car
But she wants to go too far
But she wants to go too far
First comes love it's so fine
Here comes heartache right behind
Here comes heartache right behind

Baby used to be so sweet
Now she won't come down my street
Now she won't come down my street

All my plans got derailed
She locked up my heart in jail

domingo, 26 de enero de 2014

Somebody Up There Likes me

Somebody Up There Likes Me fue la segunda película en la que intervino Paul Newman y la que lanzó su carrera. En España para variar fue estrenada bajo un título que no se acercaba ni de lejos al original: Marcado por el odio. Así la conocí yo cuando era un canijo en el correspondiente pase televisivo. Es de esas pelis que te marcan de pequeño y que vista treinta años después no ha perdido un ápice de su grandeza. 

He empezado escribiendo que esta fue la segunda película que protagonizó Paul Newman porque de su debut, El cáliz de plata el primero que reniega es el propio Newman. Hasta tal punto que es conocida la anécdota de que cuando se estrenó en televisión el actor compró un espacio en prensa para pedir disculpas por semejante ataque contra el séptimo arte. El actor no la soportaba y es cierto que debe ser horrible pero sin lugar a dudas se redimió con creces con su siguiente film.  Somebody Up There Likes Me es una película repleta de fuerza que engancha desde los primeros fotogramas.

En la silla del director se sentaba Robert Wise y eso fue casi siempre garantía de calidad. Lo notas desde los primeros fotogramas. Se ve una panorámica de una sucia calle en Nueva York y ahí aparece huyendo por primera vez de la policía un Rocky Graziano que no llega ni a adolescente. Con un bonito montaje el siguiente que aparece en esa misma calle es un joven Graziano (ya interpretado por Newman) de nuevo perseguido por la pasma. Y es que la película es una lucha constante del protagonista por encontrar un sitio en el que encajar, algo que le aleje de la delincuencia y de problemas mayores. 

Para resarcirse de su penoso debut en el cine Paul Newman da vida de forma brillante a un tipo siempre a punto de estallar, en ebullición pero que poco a poco va evolucionando sin perder ese punto de efervescencia. Y Newman se mueve a la perfección en todo el film. Una de esas interpretaciones que se me quedaron grabadas a fuego en mi infancia. Además la película cuenta con actuaciones muy buenas de Pier Angeli, Sal Mineo o Harold J. Stone. Uno de esos films que puedes ver en cualquier momento sin que haya perdido un ápice de vigencia. 



jueves, 16 de enero de 2014

El regreso de Fun Lovin´ Criminals

A estas horas de la noche ya habrá terminado el primer bolo de una pequeña gira que Fun Lovin´Criminals van a realizar por algunas ciudades europeas. Comienzan en Manchester, siguen por Glasgow, luego a Dublin... Tan sólo son siete fechas por los lugares donde son más populares y siguen manteniendo una base sólida de fans pero menos es nada. En el Academy de Dublin han vendido todo el papel y a buen seguro así será en el resto de fechas pero un friki de esta banda como el menda espera que amplíen la gira y se pasen por estos lares. En esta gira presentan un nuevo dvd grabado en directo en el Shepherds Bush Empire de Londres que no ha hecho más que confirmar lo mucho que me sigue gustando la música de estos tipos y como me gustaría volver a pasármelo pipa en uno de sus conciertos.




lunes, 13 de enero de 2014

El futuro de Jesse Pinkman

Por fin he visto el final de Breaking Bad. Aviso a los millones de lectores de este blog que este post contiene spoilers. Bueno ya me he quitado un peso de encima. Breaking Bad ha sido una serie que he seguido con entusiasmo desde que me la descubrió una compañera de trabajo allá por octubre de 2010. Eran mejores tiempos para mi (por lo menos en lo laboral porque tenía trabajo) y también para la serie porque sus tres primeras temporadas son bastante mejores que las dos últimas. Como todo cuestión de gustos. Y no me voy a quejar porque en cualquier caso el nivel es bueno. Aún con altibajos, Breaking Bad juega en la liga de Los Soprano o The Wire aunque en conjunto sea inferior a estas. 

En cualquier caso el final me ha gustado. Ha sido una forma elegante y coherente de finiquitar el asunto. Uno de los aspectos que más me ha gustado de la serie ha sido la evolución del personaje de Jesse Pinkman magníficamente interpretado por Aaron Paul. Pinkman logra salvar el pellejo, que tal y como estaban las cosas es más que suficiente, pero además se revela como el personaje con un fondo más noble de todo este tinglado. 

No había ninguna duda de que Walter White iba a morir y aunque es el eje principal de la serie y un personaje de esos que se quedan en el imaginario colectivo lo cierto es que al final le estaba pillando manía. Pinkman, en cambio, pasa de ser un joven alocado sin mayor pretensión que colocarse y ganar pasta fácil a ser un tipo honrado, irremediablemente marcado por tanta tragedia pero al que le puede esperar un futuro, tal vez sencillo, tal vez gris pero algo. El creador de la serie tiene preparado un spin off de la misma que se estrenará en noviembre centrado en el personaje del abogado Saul Goodman. Y sin duda, lo seguiré pero molaría ver unos cuantos capítulos más de la serie con las andanza de Jesse aunque fuese en un pueblo perdido de Minnessota viviendo otra vida. El tipo se lo merecía.