domingo, 30 de diciembre de 2012

Frank Sinatra. Chicago my kind of town

Una de las ciudades de Estados Unidos que más ganas tengo de visitar es Chicago. Es otra de esas urbes habitualmente retratadas en el cine y que asocio ineludiblemente a los gansters y a la Ley Seca. Ese inicio en Con faldas y a loco cuando Jack Lemmon y Tony Curtis presencian la matanza del día de San Valentín, Paul Newman y Robert Redford buscando pegarsela a un gánster de esa ciudad, Dan Akroyd y John Belushi en los Blues Brothers o John Cusack regentando con clase y comicidad una tienda de discos en una de sus calles. Y muchas más. 

Y sin olvidarnos de la música. Del sello Chess propulsor del blues de esta ciudad con Muddy Waters, Wille Dixon o Etta James y allí donde Chuck Berry se dio a conocer haciendo ganar una buena pasta a sus fundadores Leonard y Phil. De la gran Mavis Staples y Curtis Mayfield amigos y dos de los músicos más activos por los derechos civiles. De Sam Cooke que se trasladó allí desde los dos años y que hoy tiene su calle. Y de Frank Sinatra al que siempre se asocia con Nueva York pero que también cantó y muy bien a Chicago.


Now this could only happen to a guy like me 
And only happen in a town like this 
So may I say to each of you most gratef'lly 
As I throw each one of you a kiss 


This is my kind of town, Chicago is 
My kind of town, Chicago is 
My kind of people, too 
People who smile at you 

And each time I roam, Chicago is 
Calling me home, Chicago is 
Why I just grin like a clown 
It's my kind of town 

My kind of town, Chicago is 
My kind of town, Chicago is 
My kind of razzmatazz 
And it has all that jazz 

And each time I leave, Chicago is 
Tuggin' my sleeve, Chicago is 
The Wrigley Building, Chicago is 
The Union Stockyard, Chicago is 
One town that won't let you down 
It's my kind of town

sábado, 29 de diciembre de 2012

Imelda May. Mayhem


La primera vez que escuché a Imelda May fue en la edición de 2010 del Festival Azkena. No conocía nada de su repertorio y su música me entró a la primera. A esas alturas esta dublinesa ya había vendido unos cuantos cientos de miles de copias sobre todo en el mercado británico y había sido portada en unas cuantas revistas. Era una propuesta divertida, fácil y totalmente retro que conectó con un amplio sector de público. Hoy en día hay bastantes músicos que como Imelda tienen su mirada puesta en la década de los cincuenta y contra eso no tengo ninguna pega. Muchos de ellos se merecen parte del pastel pero ya se sabe lo caprichosa que es la fortuna. Seguro que nos vienen a la mente unos cuantos nombres. A esta chica le ha sonreído la fortuna y es difícil saber hasta dónde puede llegar pero por lo menos en el aquí y ahora me entretiene y proporciona muy buenos momentos.

Pero bueno, farragosos argumentos al margen lo cierto es que este Mayhem es un álbum muy directo y que empieza como un ciclón. Esos tres primeros temas son un gancho definitivo para sujetos como yo. Pulling the Rug, Psycho con esos aullidos tan chulos y Mayhem con la sección de viento a todo tropel configuran un inicio contundente que nos aclara por donde quiere ir esta chica de Dublín. Las constantes del disco son reconocibles: rockabilly, swing y boggie envueltos en buenos temas. Y al final eso es lo más importante. Lo definitivo.



Hay momentos más pausados que la trilogía inicial como Kentish Town Waltz, Inside out o Bury my troubles que también resultan convincentes y que no desentonan con los temas más contundentes. El registro vocal de Imelda es muy chulo y eso pude comprobarlo en directo, el verdadero test para calibrar a un músico. Mayhem es otro paso más en una carrera que promete. De hecho lo prefiero a su anterior Love Tatto que también tenía su punto. Mayhem es más variado, ecléctico y atinado que su anterior obra y por qué no escribirlo bastante más comercial. Es muy pegajoso y en las últimas semanas no lo puedo alejar del reproductor.

Últimamente estoy indagando mucho en música de décadas pretéritas y conforme vas descubriendo a algunos de los grandes compruebas que casi todo está inventado y que a veces a los artistas actuales se les hace un flaco favor cuando se les compara con otros del pasado pero independientemente de eso y de filias y fobias por ello, Imelda me gusta, creo que tiene talento y está aprovechando la atención que genera muy bien. Esperemos que su siguiente paso sea tan sólido como este Mayhem. Tal vez en algunos medios a esta chica se la ha puesto por las nubes pero no seré yo el que niegue que se lo pasa pipa con su música.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Aretha Franklin. Soul Serenade


Only You Can Hear My Soul Serenade.
I Want To Be Free To Fly Away And Sing To The World About My Soul Serenade.
My Soul Serenade
When Your Not Around Theres A Lonely Sound In My Soul Serenade.
In My Soul Serenade

Everyone But You Adores Me, But Oh You Know Pretty Soon They Bore Me
Let Me Tell You Right Now They Bore Me.

They Bore Me With Their Pretty Little Words.
Those Pretty Little Words Of Devotion.
But Oh Let Me Tell You Right Now My Message To Them This Evening

Is That They Can Jump In Anybodys Ocean, Because Only You Hear My Soul, My Soul Serenade.
My Soul Serenade.
Oh My Soul Serenade.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Steve Earle. I´ll Never Get Out of This World Alive


Estas dos últimas semanas camino del trabajo o lo que quiera que sea en lo que estoy metido ando escuchando con detenimiento I´ll Never Get Out of This World Alive, el último álbum de estudio editado por Steve Earle. Además mi Outlaw favorito ha publicado una novela del mismo título de la que he leído unas cuantas críticas excelentes. Earle es uno de mis favoritos y ya he escrito por aquí que su periodo que comprende de I feel alright al Jerusalem está plagado de discazos. Todos ellos imprescindibles en mi casa. No está de más repetirlo de nuevo.

También es cierto que sus últimos discos de estudio, es decir, The Revolutions Star now, Washington Square Serenade y Townes han supuesto un considerable bajón o al menos yo no los he disfrutado tanto como el periodo antes referido. El Earle que encuentro en I´ll Never Get Out of This World Alive está muy lejos de discos como I feel alright o El Corazón. No hay rastro de esa actitud casi punk, de esa mala hostia que se gastaba Ealre. Hay una teoría bastante extendida que asegura que Earle ha bajado mucho el pistón desde que está con Allison Moorer. Algo así como que tanta felicidad familiar le ha domesticado. Es una lectura fácil y previsible, incluso puede que cierta.


Pero yo poco a poco me estoy reconciliando con Earle. Y lo estoy haciendo de una forma inesperada, encontrándome a un Steve muy alejado de la rabia y la contundencia de su periodo glorioso. A cambio aquí hay unas cuantas canciones muy bonitas. Esa es la palabra por muy manida que esté. No es lo que esperaba de Earle pero sería necio no reconocer que God is God está dotada de una bella melodía, que The Gulf of México tiene un aire entre folkie y celta que queda muy chulo, que la inicial Waitin´on the sky engancha y que la siguiente Little Emperor sigue el rastro del Earle que más me gusta. También hay espacio para el Earle jugando a ser Tom Waits en Meet me in the Alleyway. Con buenos resultados por cierto. Vamos, que el disco me esta gustando. Cada día un poquito más. Y que si Earle es feliz y ahora graba temas más pausados y bonitos no seré yo el que se lo eché en cara.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Rob Bowman, un hombre con una misión

Estaba el día de Navidad repantigado en el sofá acompañado por mi familia y teníamos puesta la televisión. Veíamos una película en la que salían Will Smith y Eva Mendes. La pillamos empezada y ni idea de cual es pero como en tantas otras cintas norteamericanas había unas escenas de un partido de basket en este caso entre los Nicks y los Memphis Grizzilies época en la que estaba Pau Gasol. La peli no era muy buena desde luego, y cuando vi a Gasol me acordé de una entrevista que le leí en la que el periodista en cuestión le preguntaba entusiasmado como se sentía al estar en la ciudad de Elvis y el sello Stax a lo que Pau contestaba que el era más de Estopa. Ante eso escribiré un políticamente correcto cada uno tiene sus gustos, ja,ja,ja.

Memphis es una ciudad ligada ineludiblemente al mejor rock y soul de la historia. Un sitio donde a mediados de los sesenta hubo un sello pionero en la música pero también en la integración racial.Un oasis en el desierto para la población negra. Así se cuenta en el documental Respect yourself: The Stax Records Story y así lo escribió Rob Bowman en su libro Sousville U.S.A: The Story of Stax Records. Contaba Bowman en una entrevista que le leí hace años en Ruta 66 que cuando se trasladó a vivir a Memphis le decepcionó comprobar que muchos de sus habitantes desconocían la historia y la importancia de Stax y que eso y su pasión por aquella música le empujó a escribir su libro. Era curioso que en la cuna del soul más poderoso no hubiese nadie que se hubiera preocupado de contarlo. Es más Bowman comentaba que había varios libros sobre la Motown pero ninguno con sustancia sobre Stax. Así que ahí estaba Bowman, un hombre con una misión.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Sam Cooke & The Soul Stirrers. Just Another Day


Cuenta Candi Stanton en Soul Deep: The History of Black Popular Music un más que interesante documental de la BBC sobre la música negra que a los cantantes de gospel siempre y cuando cantasen en ese estilo se les perdonaba todo. Alcohol, mujeres, drogas, el pack completo estaba al alcance de muchos cuando circulaban por el circuito gospel. Como cantaban en ese estilo tenían carta blanca, de alguna forma se redimían con el canto. Es como la escena esa de Una historia del Bronx en la que el niño confiesa a su párroco que ha visto un asesinato pero no va al delatar  al culpable. Y cuando sale de la iglesia suelta eso de: Era estupendo ser católico, rezabas unos cuantos ave marías y todo solucionado. Pues eso, los cantantes gospel cometían fechorías fuera de los escenarios pero luego le cantaban al señor. De hecho se dice que Rebert H. Harris abandono los Soul Stirrers porque acumulaba demandas por paternidad por todas las esquinas. Y el que fue su sustituto cantaba mejor que el y también se desenvolvía con mucho más que soltura entre las féminas. El incomparable Sam Cooke



Just another day
that my Lord, my Lord has kept me
yes it is
just another day
that I've been in my saviors care
yes it is
Wanna say through he do his loving
arms al around me
and then I found, I found peace and joy

another day, I've been working in Gods vineyards
another day, you know it kept me by your side
another day, I knew just how hard you've been living
He said I want you to sit down and rest a while

Whe I get on home in my Gods kingdom
And he'll be there, be there with arms spread open
I'm gonna hear him saying, my servant welcome home

sábado, 22 de diciembre de 2012

The Brian Setzer Orquestra. Boogie Woogie Christmas


No es que sea el mayor seguidor del mundo de los discos navideños pero hay unos cuantos que me gustan bastante. Entre ellos este Boggie Woogie Christmas de Brian Setzer Orquestra al que le reservo un buen hueco todas las navidades. Los discos de este tipo se nutren del típico repertorio navideño y el truco está en llevarse los temas a un terreno personal. Brian pone toda la carne en el asador y como casi siempre que juntaba a su imponente orquesta va a por todas. Yo estoy en la gloria escuchando a la guitarra de Setzer dirigir una banda compuesta batería, bajo, cinco saxos, cuatro trombones y cuatro trompetas.

Este álbum es de 2002 cuando de aquella corriente neo-swing que tuvo mucho éxito a principios y mediados de los noventa no quedaba casi nada. Pero Setzer siempre jugo en otra liga. No porque fuese mejor que los demás, el tío es muy bueno pero algunos discos de Royal Crown Revue, Squirrel Nut Zippers o Colin James & The Little Big Band también lo son pero el amigo Setzer tiene un status bastante grande en USA y todavía sigue siendo un artista de referencia.


Desde ese fulgurante comienzo con Jingle Bells ya sabemos que es lo que nos vamos a encontrar en este artefacto: un guitarrista descomunal dando rienda suelta a su pasión por el Swing, Boogie y Rock & Roll. Setzer además tiene una voz muy quedona, con un punto chulo, casi macarra. El repertorio es el consabido en estos casos. A un admirador de Elvis no se le podían pasar por alto Santa Claus is back in town o Blue Christmas. Y Setzer las afronta sin complejos. Especialmente una molona Santa Claus is back in Town. Otro momento álgido es la mítica Baby It´s cold outside en la que se marca un jugoso dueto con Ann-Margret. Setzer añade su granito al repertorio de estas fechas con la notable So They Say It´s Christmas



viernes, 21 de diciembre de 2012

Michael Caine rules!!!!!


Bajo este cochambroso titulo influido por mi continua lectura durante años de Popular 1 hoy quiero dedicar unas líneas al cachondo de Michael Caine. Pero esto me ha venido tras leer un interesante artículo escrito por Ignacio Julia y publicado en el Ruta 66 de diciembre. El texto en cuestión se centra en los inicios de Caine que son lo que menos conozco de su filmografía. De esa época tan sólo he visto la archiconocida Alfie y Funeral en Berlín una película que mencionaba a menudo Dave Wyndorf en todas las entrevistas que le hacían a finales de los noventa.

Pero la primera película en la que me fijé en este sujeto fue Sangre y Vino. Un film dirigido por Bob Rafelson en el que Caine compartía protagonismo con Jack Nicholson y en que salía una despampanante Jennifer Lopez. Seguramente la película no es la mejor de ninguno de los implicados pero tiene un pase y sobre todo los personajes que interpretan Jack Nicholson y Michael Caine tienen su jugo. Se trata de una cinta que encaja en los patrones del cine negro y que tiene la baza infalible de un humor corrosivo y negro cortesía de los dos veteranos intérpretes.


Caine ha sido siempre un vividor encantador y así lo contó en el primer volumen de su biografía (Mi vida y yo, Ediciones B, 1993). Su filosofía hedonista y sus ambiciones le emparentan directamente con Robert Mitchum. Ambos no se daban mucha importancia y son dos de los actores que mejor saben escuchar. En el artículo firmado por Ignacio Julia  en Ruta 66 aparecen unas cuantas sentencias que me han recordado a lo que leí sobre Mitchum. Frases cargadas de sentido común. Por ejemplo: Sé que hay miles de actores, mejores que yo, que no tuvieron mis oportunidades. No digo que yo no mereciese el éxito, sólo que soy consciente del carácter voluble de un negocio en el que, estar en el momento y lugar correctos, puede cambiarlo todo.

Después de Sangre y vino he visto a Caine en unas cuantas películas. En La Huella simplemente se sale y aquella fue una película a la que acudí no sin temor por tratarse a priori de algo muy teatral y difícil de llevar al cine pero el resultado me noqueó. El personaje que interpreta en Hannah y sus hermanas es también de los mejores de su carrera con algunas escenas memorables. Recuerdo con cariño también sus intervenciones en las divertidas Lío en Rio y Los seductores donde compartía protagonismo con otro de mis favoritos: Steve Martin.


Desgraciadamente últimamente le tengo bastante perdida la pista. En los últimos años me ha convencido con su papel en Batman Begins, sobresale en A la vuelta de la esquina una película que tuvo poca repercusión pero que tiene muy buenos momentos y el aliciente de verle compartir escenas con otro actor entrañable: Christopher Walken. Me quedan de ver muchas de sus películas y tengo especial ganas de dos de finales de los noventa que tuvieron bastante fama: Little voice y Las normas de la casa de la sidra. Para finalizar su filosofía a la hora de escoger papeles está a la altura de lo que me espero de este sujeto: Primero, escojo entre los grandes papeles. Si no me llega ninguno, elijo entre los mediocres. Y si estos tampoco llegan, me quedo con los que pagan el alquiler. Espero que traduzcan el segundo volumen de sus memorias porque Caine sabe actuar y también contar.
divertidas e hilarantes historias.


jueves, 20 de diciembre de 2012

The Rolling Stones. Let it loose



Who's that woman on your arm all dressed up to do you harm? 

And I'm hip to what she'll do, give her just about a month or two. 
Bit off more than I can chew and I knew what it was leading to, 
some things, well, I can't refuse, 
one of them, one of them the bedroom blues. 
She delivers right on time, I can't resist a corny line, 
but take the shine right off you shoes, 
carryin', carryin' the bedroom blues. 
Oo... 
In the bar you're getting drunk, I ain't in love, I ain't in luck. 
Hide the switch and shut the light, let it all come down tonight. 
Maybe your friends think I'm just a stranger, 
some face you'll never see no more. 
Let it all come down tonight. 
Keep those tears hid out of sight, let it loose, let it all come down.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Fun Lovin´ Criminals. Crazy Train

Me comenta un amigo que hoy en La Voz sale Jamie Cullum. Y lo hace ni más ni menos que en la gran final. En su día escribí algo sobre ese programa que reconozco no he vuelto a ver. Ahora está en la tele y lo único que me viene a la mente es esa enigmática frase que suelta un personaje en Terciopelo Azul: Es un mundo extraño. Hasta ahora no conocía al tal Mika ese y la horrenda canción que ha interpretado. Y mi existencia era mucho mejor sin conocerle. Así que para compensar recurro al salvoconducto y quitapenas habitual: la voz de Huey Morgan reinando por todo lo alto en esa cover que se cascan del Crazy Train de Ozzy Osbourne. La letra es además muy apropiada. Yeah!!!!!





Crazy, but that's how it goes, millions of people, living ashoes,
But maybe, it's not too late,
to learn how to love and forget how to hate,

But mental wounds, they still heal, but drivin' me, insane,
I'm going off the rails of my crazy train,

I've listened to preachers, I've even listened to fools, y'all.
I've watched all the dropouts, who make their own rules,
See that person's condition, to whom they control,
You know the media sells it y'all, and you live the woe,

But mental wounds, they still heal, but drivin' me, insane,
I'm going off the rails of my crazy train,

I know that things ain't going well for my ass,
But you got to listen to my words,

As of a cold war, that's what we've become,
Inheriting troubles, yo i'm mentally numb,
Crazy, I just cannot bear,
I'm livin' with something, that just isn't fair,

With mental wounds, not healin', drivin' me, insane,
See I'm going off the rails of that crazy train,

Crazy.

martes, 18 de diciembre de 2012

Al Green. Let´s stay together


La primera vez que escuché a Al Green fue en Pulp Fiction. Let´s stay together aparece junto a otras imponentes canciones en la segunda película de Quentin Tarantino. El amigo Quentin supo hacer un amasijo de sus múltiples influencias (Blaxploitaition, el cine de mamporros oriental, Scorsese, el cine negro y un largo etc…) y además nos regaló una banda sonora a la altura de las circunstancias. No sabía que aquel tío que entonaba de aquella forma tan sensual Let´s stay together era Al Green y hasta unos cuantos años después no me hice con un disco (I can´t stop) de este sujeto. Lo completé con Lay it down y con un recopilatorio que me ha grabado un amigo. Y al Olentzero, Papa Noel o a todos a la vez le he pedido sus cuatro primeros discos en una edición en la que vienen de forma conjunta. Qué nervios!!!!!


lunes, 17 de diciembre de 2012

Éxito a cualquier precio


Hoy a eso de las doce del mediodía me he acordado de Glengarry Glenn Ross aquí titulada Éxito a cualquier precio. Y como a veces la mente se dispara por derroteros poco recomendables me he visto hundido como el personaje milimétricamente interpretado por Jack Lemmon. Cuando en realidad mi espejo tendría que haber sido el que encarna Alec Baldwin porque a mi lado tenía un hombre con alma de ganador que me decía eso de que si quieres puedes  venderle a la víctima del momento lo que quieras, y luego más, y luego otro poco más, que sólo es cuestión de detectarle sus necesidades, de ser un hábil feriante psicológico...Nunca hay suficiente. Como lobos le han dicho a mi chica en el curro como hienas digo yo. La sangre está fresca y yo tengo sed…..Ja,ja,ja…Habrá que tomárselo con humor.



domingo, 16 de diciembre de 2012

B.S.O A Bronx Tale


La música es un elemento fundamental en Una historia del Bronx esa pequeña joya cinematográfica que supuso el debut tras las cámaras de Robert De Niro. Corría el año 1993 y De Niro todavía no se había vuelto ese actor comodón capaz de rodar casi cualquier cosa y tenía una inquietud que le rondaba desde hacía mucho tiempo: dirigir una película. Mantuvo el pulso bien firme como demuestra y además tuvo el acierto de elegir como supervisor musical a Jeffrey Kimball y como director musical a Butch Barbella. Entre los productores ejecutivos de la banda sonora está el propio Robert De Niro junto a Jane Rosenthal.

La música constituye un elemento esencial de la trama porque está utilizada para hacernos saber más cosas sobre los personajes. Cómo tiene que ser. Gracias a esta banda sonora que me regaló mi hermana en las Navidades de hace unos cuantos años descubrí inmensas canciones que no conocía como I´m so proud de The Impressions, It´s a man´s man´s man´s World de James Brown, Ninety- nine and half (won´t do) de Wilson Pickett o A beautiful morning de The Rascals. En realidad todas las canciones están a la altura y excelentemente insertadas. Y como suelo hacer siempre por estas fechas volveré a ver esta película y la música del film sonará a menudo en mi casa. 





sábado, 15 de diciembre de 2012

James Brown. Say It Loud, I’m Black and I’m Proud

Estos días estoy viendo un documental  que me ha dejado mi cuñado sobre la historia del rock. Entre los productores ejecutivos está Quincy Jones y está escrito y dirigido por Andrew Solt al que aconsejan Greil Marcus y Peter Guralnick. Es de 1995 y aunque como siempre, se cuela algún indeseable, es una buena visión del rock´n roll desde sus cimientos en el R&B, gospel y soul. Uno de los que aporta sus impresiones sobre el tinglado es el inefable Solomon Burke. El amigo afirma, como por otro lado he leído en innumerables sitios, que James Brown fue un referente para todos los negros que hacían música. Que sólo hay un tipo como él, que empezó muy joven y abrió el camino para los demás. Un pionero. Como dice un amigo el artista más sampleado de la historia.

Mi inicio con James Brown fue hace menos de un año con un cd que recoge su primer y tercer disco. Ahí me encontré a un Brown sorprendente y lejos de la imagen que tenía de él. Por eso entre otras cosas, merece la pena indagar en la música. Te llevas sorpresas y se derriban muchas barreras. Con claras influencias de Little Richard y con registros vocales que desconocía. Con acercamientos al doo woop. Un tipo todoterreno y prolífico, muy prolífico. Say It Loud, I’m Black and I’m Proud es de 1969 así que compruebo que por medio me quedan más de quince discos a los que hincar el oído. Ja, ja, ja. Con calma. Aquí me he encontrado parte del James Brown que conocía y he seguido alucinando con su versatilidad. Supongo que en la época en que se editó es además de buena música toda una declaración de compromiso por parte de James Brown. Seguro que hubo polémica por la frase del álbum.


Lo cierto es que he conectado desde el principio con este Brown directo y ecléctico. Las canciones están entre los 2 y 4 minutos excepto el single Say It Loud - I'm Black And I'm Proud y Goodbye My Love. El primer es uno de sus clásicos que ya había escuchado y la tercera es una balada arrebatadora con un James Brown desgañitándose en pleno esplendor y con unas partes excelentes del saxo al final del tema. La faceta funky está en las contundentes Licking Sticky y I Love You. Pero lo que me tiene loco es ese atómico inicio de I Guess I'll Have To Cry Cry Cry con instrumentos de viento, cuerda y James dándolo todo.

Me ha sorprendido la instrumentación del disco con pasajes que me encantan y con dos piezas instrumentales sorprendentes y diferentes a lo que esperaba (Shades of Brown y I'll Lose My Mind) que tienen un nivel similar a la mítica Green Onions. Además el disco goza de una producción excelente. Ya podían sonar todos los discos así. Un álbum que no sé que ranking ocupará en la larga carrera de este sujeto pero que en mi casa ha entrado como un ciclón. 







viernes, 14 de diciembre de 2012

Buddy Miller & Jim Lauderdale. Buddy and Jim


La primera vez que supe algo de Buddy Miller y Jim Lauderdale fue leyendo los créditos de Car Wheels On A Gravel Road, ese monumental álbum de Lucinda Willams que a día de hoy me sigue pareciendo el mejor de su discografía. En ese disco, Buddy y Jim tocaban la guitarra y hacían los coros en varios temas. Pusieron su granito de arena para que esa obra funcionase como un reloj suizo. El primer disco que conocí de Buddy fue Universal United House of prayer una emotiva combinación de country, soul y blues  en la que por cierto colaboraba Jim. Luego seguí con Love Snuck up y Your love and other lies. De Lauderdale no tengo nada. Es otra asignatura pendiente y más tras escuchar este disco conjunto.

Buddy y Jim sintonizan a las mil maravillas y en apenas 34 minutos nos regalan unas cuantas canciones perfectas que en mi caso me han llegado a la primera y que se pasean por el country, el folk y el blues con mucha clase. No suele ser habitual que escriba sobre un disco hasta que lo he trillado mucho pero es que este cae todos los días desde que me lo pasó un amigo. Como he escrito entra fácil. Puede ser porque esté muy familiarizado con la música de Buddy. Y es que adoro a este tío. Me parece un productor de traca, un guitarrista de esos que no coparán portadas pero que es un hacha y un muy buen cantante.


En la variedad está el gusto por lo menos aquí y Buddy y Jim hacen causa común y nos dan canciones marchosas que parecen rock´n roll de los cincuenta (The Woble) piezas eminentemente country, construidas con un gusto exquisito como That's Not Even Why I Love You y Lonely One In This Town o canciones sencillamente perfectas y bellas como Forever And A Day. No se les escapa nada a estos tíos. Los violínes reinan en muchas canciones pero las protagonistas son unas guitarras a las que Miller y Lauderdale sacan chispas.

Ahora estaría de traca que algún promotor se animase y se pasasen por estos lares. Cómo me molaría escuchar en las voces de estos tipos esa tremenda I want to everything for you que según me he enterado es de Joe Tex, otro de esos soulman en los que quiero iniciarme y perder la chaveta con The Woble. Nunca se sabe. Pensaba que jamás vería en directo por aquí a Steve Earle y el mismo año lo trajeron a la sala Azkena y al festival del mismo nombre. Así que cruzemos los dedos. Buddy Miller es uno de los músicos que más ganas tengo de ver en directo.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Huey Morgan. Fly me to the moon y Christmas By The Side Of The Road

Antes de que el pobre Huey tuviese que pedir en Trafalgar Square mientras canta sus sentimentales canciones navideñas (Christmas By The Side Of The Road) se paseaba por la televisión inglesa con su chulería y gracia habitual. Porque hay que ser un jeta de mucho cuidado para cantar Fly me to the moon con una copa en la mano y salir airoso. Me encanta, ja,ja,ja. No se cuánto tiempo ha pasado entre ambas interpretaciones pero le deseo que le dejen mucha propina en la calle. 




miércoles, 12 de diciembre de 2012

Frank Sinatra. Songs for swingin´ lovers!


1956 fue un fantástico año para Frank Sinatra. Editó el que muchos críticos consideran como el mejor disco de su carrera: Songs for swingin´ lovers! sobre el que se han escrito frases tipo si sólo tienes un álbum de Sinatra debería ser este. Yo creo que si sólo tienes un disco de Sinatra ya puedes ir empezando a hacerte con más. De inmediato. Sin excusas. Frank era además de un cantante excelso un tipo que sabía siempre rodearse de los mejores. Jamás aprendió solfeo lo que no le impedía participar en todas las sesiones de grabación implicándose como el que más, con un sentido infalible para hacer que todo sonase de cine y con una forma de interpretar personal e intransferible.

Durante buena parte de su periodo en Capitol Sinatra alternó esplendorosas píldoras de swing sonoras con discos introspectivos. Un poco como era su vida. Un día lloraba a Ava Gadner pero los tres siguientes se repartía con Kim Novak, Lauren Bacall y Judy Garland. Con las tres tuvo aventuras aquel 1956. En sus discos existía esa dualidad. Y uno no siempre tiene el día para escuchar una obra tan buena como In the Wee Small Hours. Sin embargo Songs for swingin´ lovers podría sonar a todas horas en mi casa. Se cuela algún tema más lento como Love is here to stay o We´ll be together again que por cierto son muy buenos y el resto es el Sinatra que podía con todo.

Como he escrito Frank Sinatra siempre contaba con espléndidos músicos. En la contraportada aparece una frase de Frank diciendo que Nelson Riddle era el mejor arreglista del mundo. Y aquí lo volvió a demostrar una vez más. I´ve got you under my skin está considerado el mejor sencillo en la carrera de Sinatra. Palabras mayores. Lo curioso del caso es que según cuenta J.Randy Tarborrelli en una biografía sobre el cantante, ese tema fue el último que se incluyó en el álbum y los arreglos del mismo los hizo Riddle camino del estudio mientras su mujer conducía. Tras interpretarla por primera vez en el estudio los músicos se pusieron en pie para aplaudir a Nelson Riddle.


De los quince temas que componen esta maravilla conocía unos cuantos de diversos recopilatorios. Por ejemplo ese portentoso inicio con You make me feel so young. Sabe a gloria escuchar la voz nítida, clara de Sinatra pronunciar con su seguridad y con ese certero sentido musical aquello de: You make me feel so young, You make me feel so spring has sprung, And every time I see you grin, I'm such a happy individual. Otra interpretaciones vitales en la carrera de Sinatra son Old Devil moon y Pennies From heaven que luego regrabaría en su estapa Reprise con la orquesta de Count Basie… Y las que no controlaba me han volado la cabeza. Como It Happened in Monterey o To Marvelous for words.

La suerte además es que esta edición se complementa con once temas extra pertenecientes a sesiones comprendidas entre 1953 y 1960 con Nelson Riddle dirigiendo el cotarro. Temas imprescindibles y muy famosos en el repertorio de Sinatra como I´ve got a World on a string, Chicago o Love is the tender tramp. Y otras piezas tal vez menos conocidas pero impresionantes como Learnin´the blues. En total más de setenta minutos de música en compañía del crooner por excelencia.


martes, 11 de diciembre de 2012

La muerte de Sam Cooke


Sucedió justo hace hoy cuarenta y ocho años y todavía no es un caso cerrado. La muerte de Sam Cooke golpeó a un mundo que como el mismo había cantado estaba cambiando. Con su asesinato se acabó con la vida de uno de los mejores cantantes de la historia pero también con la existencia de un tipo que cambió muchas cosas en el negocio y que se implicó en la lucha por los derechos civiles. Luchó por lo que creyó y sembró el camino de cosas buenas que otros recogieron.

El 11 de diciembre de 1964 Sam Cooke moría abatido a balazos por Bertha Franklin, la dueña de Hacienda Motel un cutre hospedaje donde Cooke se había alojado con una joven, Elisa Boyer de 21 años que acababa de conocer en un club. Los hechos son confusos y las versiones difieren. La más extendida es que Elisa Boyer salió de la habitación asustada temiendo que Cooke la forzase y la dueña del hotel disparó a un negro que salía de la habitación medio desnudo corriendo tras la chica. Hay muchas teorías sobre quién se cargó a Sam Cooke. No parece que fuese un accidente y una cuestión de mala suerte. La que disparó, Bertha Franklin cambió hasta cuatro veces su declaración antes del juicio.


Pero hay más, no se examinó el cuerpo de Lisa para comprobar si había sido violada y el informe policial confirmó que Cooke había muerto a causa de un solo disparo justo entre la tercera y la cuarta vértebra. Una obra precisa, puede que realizada por un profesional. La familia de Cooke posteriormente contrató una agencia de detectives que descubrió algunos hechos inquietantes: Cuando Sam estuvo con Lisa aquella noche llevaba una alta cantidad de dinero (3 mil o cinco mil dólares que nunca aparecieron). Un mes después de la muerte de Sam, Lisa fue arrestada por prostitución y quince años más tarde terminó en la cárcel tras haber disparado contra su amante. Bertha Franklin tenía registrada un arma que no coincidía con el calibre que se usó en el asesinato de Cooke. Incluso Etta James escribió en su autobiografía que vio el cadáver de Cooke en el ataúd y que era el rostro de alguien que había recibido una paliza.

Sobre la vida de Sam Cooke hay muchas sombras. Se cuenta que le perdían las mujeres. Se apunta que tenía unos cuantos hijos por ahí sin reconocer. Le golpeó la mayor de las tragedias: Perder un hijo que murió con apenas dieciocho meses de vida. Eso marca a cualquiera para siempre. Sam siguió, no sé cómo, y luego acabaron con su vida de forma miserable. Con su actitud y su música Cooke contribuyó sin duda a que este mundo fuese un poco mejor. En el libro Our Uncle Sam: The Sam Cooke Story From His Family's Perspective alguien de la familia cuenta su historia desde la perspectiva familiar, algo necesario y justo teniendo en cuenta las circunstancias de su muerte y los posteriores rumores y teorías de todo tipo sobre ella. 


lunes, 10 de diciembre de 2012

Jamie Cullum. Twentysomething


Hay una escena en Alta Fidelidad en la que el personaje interpretado por John Cusack estando tras el mostrador de su tienda de disco se dirige a la cámara y nos anuncia “voy a vender un disco”. Creo que el escogido es uno de The Beta Band. Lo pone a buen volumen en el local y la secuencia continua con planos de los clientes moviéndose al son de la música hasta que van cayendo unos cuantos que pasan por caja. Algo similar ocurría en Gong Records cuando trabajaba allí y mi compañero Carlos seleccionaba Twentysomething de Jamie Cullum. El goteo de personas de todo tipo que pasaba por caja era considerable.

Mi compañero Carlos era un flipado del jazz, la bossonava, las pelis de los setenta y alguna cosa más. Pero no era el típico estirado, encerrado en su caverna del jazz alejado de la plebe. Compartía gustoso sus descubrimientos sin darse aires y en mis escasos seis meses allí descubrí gracias a él a Brad Mehldau ,Al Green, Johnny Hartman o qué leches el propio Jamie Cullum. A cambio yo le grabé Jazz squad de Katherine Whalen. Buen intercambio, je, je. Fue en el verano de 2004. Un buen año para Cullum y también para mi ya que disfruté bastante la experiencia de trabajar en una tienda de discos en un ambiente relajado. Seleccionando la música a tu antojo e intercambiando charlas de todo tipo con compañeros de trabajo y clientes.


Ocho años después Twentysomething me sigue pareciendo un buen disco. Desde aquel año tiene un lugar destacado en estas fechas invernales. Me voy a saltar todo ese rollo de niño bonito y mainstream que tiene Cullum y me centro en la música. Y la que ese disco contiene es de altura. Son 13 temas, cinco de los cuales llevan la firma Cullum, tres de Jaime, Twentysomething, All The sea y Next year, baby y dos de su hermano Ben, These are the days y It´s about time. Y estas canciones son para mi gusto lo mejor del disco lo cual tiene su mérito en un álbum en el que el resto son versiones algunas muy sobadas pero de las que Cullum sale airoso (I get a kick out of you).

Entre mis covers favoritas están Singin´in the rain, What a difference a day made y Old Devil Moon. Pero la que más me gusta sin duda es la versión del Wind Cries Mary de Jimi Hendrix porque Cullum lleva a su terreno una canción que siempre me ha gustado y que lo sigue haciendo aquí de una forma diferente. En plan crooner. Con estilo. Cullum tiene una buena voz y una notable destreza al piano. Los músicos que le acompañan son de altura y hay que reconocer que el chico supo sacar rendimiento a la inversión que el sello Universal hizo en él. Y yo no voy a disimular que la música de este sujeto me mola, mucho además. 



domingo, 9 de diciembre de 2012

Tomar partido

Ante determinadas circunstancias en la vida antes o después hay que tomar partido. A menudo optamos por la postura cómoda y nos dejamos llevar. Se suele decir una frase a menudo, eso de por la paz un ave María y puede que en ocasiones sea lo mejor pero otras conviene dejar las cosas claras. Porque hoy piensas que a ti no te va a tocar pero tal vez mañana si. Me viene a la mente unas frases que atribuyen a Bertolt Brecht pero que en realidad pertenecen a Martin Niemöller. Esto es aplicable a todo: política, economía, relaciones personales.


Primero fueron a por los judíos,
y yo no hablé porque no era judío.
Después fueron a por los comunistas,
y yo no hablé porque no era comunista.
Después fueron a por los católicos,
y yo no hablé porque era protestante.
Después fueron a por mí,
y para entonces ya no quedaba nadie que hablara por mí.


Como no he encontrado ningún tema que se titulase Piojos resucitados y para no acabar tan serios lo mejor es darle al Diamond Dave,ja,ja,ja.